La figura de los "rematadores" ha cobrado mayor notoriedad en el béisbol durante los últimos años. Para muchos, este rol incluso es tan esencial como el de un abridor, pues quienes cumplen ese papel no tienen cabida para la equivocación. Su trabajo es sencillamente liquidar.
En Panamá, quienes entienden de béisbol saben perfectamente lo que debe hacer un cerrador. Y es que con el trabajo que durante los últimos años ha hecho Mariano Rivera como "taponero" con los Yanquis de Nueva York, resulta un tanto más fácil aprender a conocer esa labor.
Rivera se ha convertido en todo un ícono entre los relevistas de las mayores. Su carrera, casi impecable, da fe de lo excelente que ha sido. Incluso muchos lo catalogan como el mejor.
Pero, a parte de Rivera, nuestro país ya empieza a dar destellos como productor de prometedores lanzadores cerradores. Entre ellos, Manuel Corpas, quien ya ha salvado una buena cantidad de partidos con los Rockies de Colorado, y Manuel Acosta, quien se perfila para asumir ese rol en un futuro no muy lejano con los Bravos de Atlanta.
"Acosta ha estado bien en la mayoría de las veces que ha salido", dijo Bobby Cox (mánager de los Bravos) al periodista Mark Bowman en la página web de esa novena. "Él ha lucido realmente bien", agregó el veterano director en referencia al colonense.
Las palabras de Cox alientan. Bien podríamos soñar con tener tres cerradores en las mayores para la campaña 2008.
"Tú nunca sabes si un lanzador será cerrador o no", señaló Robert Rowley, un experimentado buscatalentos que trabaja para los Padres de San Diego. "Es la organización que al final decide qué papel es que el lanzador va a cumplir", agregó.
Rowley puso como ejemplo el hecho de que Mariano Rivera subió a las mayores como abridor, luego pasó a ser sep-ut (lanzar 7mo y 8vo episodio), hasta que se le dio el puesto de cerrador.
Explica Rowley que cada cerrador suele desarrollar sus propias cualidades para triunfar. "Por ejemplo, Mariano lo hace con los lanzamientos en recta y el cuter", explicó.
Aunque muchos piensen lo contrario, los lanzadores relevista al igual que los abridores cumplen con el mismo plan de acondicionamiento físico previo a la temporada.
"Los cerradores no cumplen un acondicionamiento físico especial.. ellos se entrenan igual a los demás lanzadores", dijo Rowley.
Humberto Robinson fue el primer lanzador panameño en salvar un partido en las Grandes Ligas. Eso fue en el año de 1955.
Hasta ayer, un total de 513 juegos habían salvado los lanzadores panameños en las mayores. De ellos, 443 eran para Mariano Rivera.
Un total de 19 panameños ha lanzado en GL.