Tiger Woods experimentó un notable ascenso, hasta el decimoséptimo puesto, en el “ranking” mundial de golf concluido su estreno de la temporada en Abu Dabi, tras el cual el norirlandés Rory McIlroy ya es segundo a la estela del inglés Luke Donald.
McIlroy, segundo en Abu Dabi, rebasó nuevamente al inglés Lee Westwood, al que desplazó hasta la tercera posición de la lista mundial.
El estreno del año de Tiger en el desierto de los Emiratos Árabes le resultó muy rentable por cuanto exhibió un juego sólido y rozó el triunfo, aunque finalmente acabara en una tercera plaza compartida.
Sergio García es el mejor de los españoles, en el decimoséptimo puesto del escalafón, mientras que Gonzalo Fernández-Castaño entró esta semana en el “top-50”.
Motivado.
Woods dijo sentirse conforme con el progreso que ha tenido en su juego, y que esto es un indicio de que está cada vez más cerca de su mejor nivel. Así quedó demostrado luego del tercer lugar compartido que conquistó en el torneo de Abu Dabi.
El “putt” de Woods estuvo frío el primer día de este torneo, pero luego encontró su forma en los “greens” y en la jornada final pudo acertar tiros desde entre dos y tres metros, que habían sido su némesis en los últimos dos años.
"Estoy conforme con el progreso", declaró Woods a un grupo de periodistas tras su tarjeta de cierre de 72 golpes en Abu Dabi, que se sumó para un total de 277, 11 bajo el par.
"Solo tengo que seguir mejorando, lograr mayor consistencia", agregó.
Cuando el domingo se encontró en un duelo mano a mano con Robert Rock, Woods careció de esa ansiada regularidad entre el “tee” y el “green”.