La distancia entre Rory McIlroy y Tiger Woods es cada vez más corta.
Tiger, que ha iniciado el año con altibajos, está a menos de un punto del líder de la clasificación mundial, después del triunfo del domingo en el WGC-Cadillac Championship.
Woods conservó el segundo puesto del escalafón con 10.48 puntos de media y se acercó a los 11.47 que tiene el norirlandés McIlroy. La semana pasada la ventaja del actual número uno del mundo era de 2.75 unidades.
“Esta es la manera en la que puedo jugar. Es muy bueno conseguir un triunfo antes de llegar a Augusta, me da mucha confianza en lo que estoy haciendo”, aseguró el estadounidense luego de imponerse en el Doral.
Woods podría regresar a la cima si logra ganar el Arnold Palmer Invitational, ya que McIlroy no volverá a ver acción hasta el Shell Houston Open, que se jugará una semana después.
En caso de vencer en su próxima competición, el californiano ocuparía el primer lugar. La última vez que estuvo en esta posición fue en octubre de 2010.
Tiger se ha situado 623 veces como primero durante toda su carrera.
Los norteamericanos Steve Stricker (octavo) y Phil Mickelson (décimo), ambos con una gran actuación en el WGC-Cadillac Championship, regresaron al “top” 10 del listado, en perjuicio de los ingleses Lee Westwood (undécimo) e Ian Poulter (duodécimo).
El golfista latinoamericano más destacado del ranking es el argentino Fabián Gómez, quien subió al puesto 359 tras escalar 242 peldaños. Gómez se ubicó segundo en el Abierto de Puerto Rico, parada válida del PGA Tour.