El estadounidense Tiger Woods, número uno mundial del golf, se convirtió ayer en ausencia en la principal atracción de la edición 2002 de los premios ESPY, una cita anual organizada por la cadena deportiva estadounidense ESPN.
Woods fue honrado en tres categorías: mejor deportista masculino, mejor golfista y autor de la mejor performance por sus cuatro títulos consecutivos del Gran Slam.
Tiger no estuvo presente en la ceremonia, conducida por el actor Samuel L. Jackson al frente de un grupo de estrellas de Hollywood; tampoco Venus Williams (tenis), cuyo trofeo a la mejor deportista del año fue a parar a manos de su hermana Serena, que la venció sucesivamente en Roland Garros y Wimbledon.
Entre los otros laureados figuran Jennifer Capriati (tenis), preferida por amplio margen sobre Michael Jordan, que retornó a los tabloncillos, Barry Bonds (béisbol), por su récord de jonrones el pasado año.