Cuando los equipos de las Grandes Ligas hacían el viaje a la cancha de Detroit el año pasado, usualmente podían contar con un par de triunfos seguros.
Eso se acabó. Objetos de burlas en el 2003, cuando terminaron con 119 derrotas récord para la Liga Americana , los Tigres no estarán ganando su división, pero al menos se han hecho respetar, con apenas cinco juegos debajo de los .500 y provocando dolores de cabeza a sus oponentes.
Es una atmósfera totalmente distinta en este lugar", dijo el manager de los Mellizos, Ron Gardenhire, durante una serie en el Comerica Park de Detroit. Uno solía venir aquí esperando ganar, y ahora cada partido es peleado. No es un equipo con el que se quiera jugar".
Iván Rodriguez, Carlos Guillén, Ugueth Urbina y Jason Johnson son algunos de los recién llegados con sólidas campañas. Y jóvenes como Omar Infante, Brandon Inge, Alex Sánchez, Mike Maroth y Nate Robertson están produciendo consistentemente.
Los (50-55) están cansados de hablar del año pasado, pero eso no pone fin a las comparaciones.
El equipo superó el total de triunfos del 2003 43 en su 91er partido este año, una mejora impresionante.
Los Tigres finalizaron el año pasado 47 juegos detrás del campeón de la división central de la liga, los Mellizos de Minnesota, y perdieron 20 juegos más que el segundo peor equipo en las mayores, los Devil Rays de Tampa Bay. Ahora, están 9 juegos detrás de los líderes Mellizos y tienen más victorias que nueve equipos.l.
El año pasado, los Tigres anotaron el menor número de carreras (3,6 por juego) en la Liga Americana, tuvieron el peor promedio de fildeo (.978) en la liga.