Deportes

Tito Vilanova se mostró muy optimista: ‘No me apetece tirar la toalla’

Decidido a transmitir un tono vital positivo, el técnico barcelonista encajó con humor las críticas por el partido en Múnich y la supuesta dependencia del astro argentino Lionel Messi.


España (AP) / AP

Claves

  • Choque estelar
  • El Barcelona y el Athletic Club jugarán hoy su último duelo en San Mamés, donde los azulgranas podrían ponerse a tiro de cantar el alirón.
  • Posibilidad
  • Aunque el Barça gane, la consecución de la Liga estará a expensas del “derby” entre Atlético y Real Madrid, pues si el equipo de Mourinho no pierde, los azulgranas deberán esperar otra semana para sellar el título.
  • Messi no jugará
  • Messi volverá a descansar para encontrar su mejor tono contra el Bayern, ni tampoco se espera que Piqué, Busquets y Xavi o Iniesta participen en el choque.
  • Cuidado con el descenso
  • A ocho puntos de la zona de descenso, el Athletic tratará de ratificar su progresión en las últimas jornadas.

Noventa y siete días después, con tono vigoroso y voz sensiblemente rasposa, Tito Vilanova rompió su silencio en una multitudinaria rueda de prensa realizada ayer en la ciudad deportiva del Barcelona.

Lo hizo aproximadamente al mes de regresar al banquillo azulgrana, y en un momento delicado para el Barça, al borde de celebrar su 22.° campeonato de liga, pero recién goleado, 4-0, en el partido de ida por semifinales de la Liga de Campeones en Múnich.

“Me encuentro muy bien después de pasar un proceso como el que he pasado. Si no he venido antes es porque tenía efectos secundarios como el de la voz, pero cada día me encuentro mejor y con más ganas. Estaba deseando estar aquí con vosotros”, fue lo primero que dijo el timonel catalán ante el notable número de periodistas congregados para cubrir su primera comparecencia informativa desde el 19 de enero, cuando analizó la derrota por 3-2 ante la Real Sociedad antes de embarcar rumbo a Nueva York para someterse a un tratamiento contra el cáncer glandular que le fue diagnosticado inicialmente en 2011.

“Me siento con fuerzas para seguir siempre que la salud me siga respetando. Nunca tuve el pensamiento de dejarlo. Cuando estoy dos días de fiesta en casa, me aburro. Entrenar es mi vida. Lo vivo de forma muy natural y no me aporta ninguna carga. Los médicos me dijeron incluso lo contrario, que siguiera trabajando. Seguiré seguro”, se aprestó a aclarar el timonel ante las preguntas sobre su continuidad.

Pese a que Vilanova retomó la actividad hace un mes, dirigiendo su primer partido por la ida de cuartos de final de la Champions contra el Paris Saint Germain el 2 de abril, hasta ayer fue su segundo, Jordi Roura, quien atendió a la prensa. Como había hecho durante su prolongado periodo de baja.

El impacto negativo de la ausencia de Vilanova, quien venía de completar la mejor primera vuelta de la historia de la liga, con 55 puntos conseguidos de 57 posibles, fue notable. El equipo sufrió un bajón, perdiendo en dos ocasiones con el Real Madrid, que le eliminó de la Copa del Rey, y sufriendo más de lo esperado en la Champions, competición de la que se despedirá el miércoles en caso de no remontar la goleada infligida por el Bayern.

“El hecho de no poder comunicarme con los jugadores directamente, cara a cara, puede haber afectado, pero debo agradecer su compromiso. Lo de la autogestión es una historia”, despachó Vilanova, antes de unir filas de cara al difícil reto europeo. “Si salimos con la idea de marcar cuatro goles, no lo haremos. Tenemos que salir a intentar ganar, competir, y luego ver qué pasa. Nosotros también podemos hacer un buen partido en casa. No me apetece tirar la toalla”.

Roura, calificado como “héroe” por el presidente Sandro Rosell en ausencia de Vilanova, esperó el regreso del reconocido “jefe”, dejando un simbólico asiento vacío en el banquillo del Barça. “Le tocó un papel nada fácil porque era el segundo entrenador”, subrayó Vilanova.


fecha edicion
old id
875201
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América