Irving Saladino es un atleta nato. Con una preparación a conciencia, de seguro será un dolor de cabeza para sus adversarios.
Eso lo ha demostrado y, si no, pregúntenle al italiano Andrew Howe, cuando pensó que le ganaba en el Mundial de Salto en Osaka.
Todo Panamá está con Irving, y espera que las palabras de Moura se hagan realidad, y en Londres, nuestro campeón le demuestre al mundo de qué están hechos los atletas panameños.