Tengo que entender que la visita de Joseph Blatter (presidente de la FIFA) a Panamá fue un hecho de gran trascendencia para nuestro fútbol, tomando en cuenta que el dirigente suizo es la máxima autoridad del balompié mundial y muchos países desearían que alguna vez este personaje les visitara.
Pero luego de estar presente en todas y cada una de las actividades que realizó Blatter ayer en suelo patrio, tengo una gran duda: ¿qué nos dejó su visita?
De seguro, ver los frutos de esto, si es que los hay o habrá, será complicado apreciarlos tan prontamente. Mas esperamos (la gente que sigue el fútbol en Panamá) poder verlos y palparlos en un futuro muy próximo.
Tras este acto, conversaba con algunos colegas y todos teníamos las mismas sensaciones; todos nos hacíamos la misma pregunta: ¿qué nos dejó la visita? Coincidimos en que esto fue más un ‘show’ que otra cosa. Y es que una palada simbólica no vale más ni menos si la da Blatter o Juan de los Palotes (con todo el respeto que se merece el señor Joseph Blatter, y también el popular Juan). Lo mismo digo con referencia a la inauguración del Campeonato Sub-13; esta es mi opinión.
En cuanto a las respuestas brindadas en la conferencia de prensa, tampoco fueron contestaciones que te hicieran caer de la silla ni que alteraran el statu quo de las cosas.
Espero que pasadas algunas semanas o meses, pueda retractarme de lo que hoy planteo, y esto solo será posible si veo cambios radicales en el fútbol criollo, el que día a día seguimos, y por lo menos, a nivel de clubes, pocas son las mejorías que se ven. El balompié nacional grita por evolución y desarrollo en este sentido.