El principal ex candidato presidencial de la oposición peruana, Alejandro Toledo, recusó ayer las acusaciones del Gobierno, que lo responsabiliza del vandalismo ocurrido durante la asunción del presidente Alberto Fujimori el 28 de julio último, que se saldó con seis muertos y cuatro edificios públicos incendiados.
Toledo rechazó, en conferencia de prensa, un informe dado a conocer la víspera por el ministro del Interior que incluyó un video sobre los acontecimientos de esa violenta jornada y que sirvió de prueba al Gobierno, y lo calificó de "montaje delincuencial por pretender acusarnos con un video montado".