Los Diablos de Toluca, uno de los dos clubes mexicanos de mejor rendimiento en la última década, apostarán a un milagro, hoy en el partido ante el Cúcuta, donde destaca el panameño Blas Pérez, en los octavos de final de la Copa Libertadores.
En el encuentro de ida, los mexicanos hicieron un gol en el primer minuto, pero después de la expulsión de Carlos Morales en el minuto 26, fueron pisoteados por el Cúcuta que se impuso 5-1 y ahora podrá darse el lujo de perder por tres goles, o por cuatro si anota dos veces, y aún así ganará el boleto a los cuartos de final.
Dirigido por el argentino Américo Gallego, el Toluca intentará sacar provecho de la altitud de 2.600 metros del estadio Nemesio Diez y se presentará con un cuadro ofensivo liderado por el uruguayo Vicente Sánchez y el mexicano Francisco Palencia, que irán goles desde al arranque.
Gallego buscará un marcador de 4-0 que empate la serie 5-5 y le de el pase por haber anotado una vez como visitante; es algo complicado porque al apostar a la ofensiva, el Toluca aumentará posibilidades de dejar espacios atrás, los cuales tratarán de capitalizar el Cúcuta.
El estratega del Toluca reconoció que será difícil derrotar por tan amplio margen al Cúcuta, ocupante del segundo lugar del torneo colombiano y clasificado a la fase de los ocho mejores, e insistió en que quizás lo más complicado sea dejar en cero al Cúcuta.
Bernal hizo oídos sordos a quienes dan por decidida la serie e insistió en que hoy saldrá a jugar como si no tuviera ventaja.