A los 37 años de edad cualquier jugador de fútbol americano sirve de comentarista, analista de juego o es un simple espectador de la liga.
Bueno, resulta que con 37 abriles Tom Brady sigue pulverizando récords y ganando Super Bowl con los Patriots de New England.
Es curioso saber que este quaterback en toda su carrera -15 años- solo ha tenido una lesión de consideración que lo ha alejado del emparrillado.
Brady tiene un secreto para ser un roble a los 37 años de edad y con varios golpes fuertes en el fútbol americano.
Su secreto y su capacidad para absorber golpes y evitar lesiones se debe al trabajo de su íntimo amigo y preparador particular, Alex Guerrero, un kinesiólogo de ascendencia argentina y fe mormona, que lo tiene afinado como el mejor violín Stradivarius.
Guerrero, quien es amigo, compadre y socio de Brady, posee la técnica que consiste en “reeducar” a los músculos afectados, para “persuadirlos”, digamos, de no comportarse como músculos lastimados. Su masaje inicial estimula el área afectada para eliminar el exceso de sangre y linfa, que normalmente rodea a la lastimadura y se endurece, extendiendo el tiempo de recuperación. El tratamiento de Guerrero abrevia el proceso.
Guerrero recomendó a Brady no operarse cuando el aductor tensaba el tendón de la ingle, y los médicos lo querían someter a cirugía. “Alex trabajó en elongar y reeducar el músculo y no fue necesario operar”, dijo.
Cabe resaltar que Brady y Guerrero son socios en una empresa comercial que vende estos servicios médicos a diferentes atletas.