Hipólito Mejía, vencedor como candidato del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) en las elecciones del 16 de mayo, tomó ayer posesión de su cargo como presidente de la República Dominicana en la Asamblea Nacional.
A continuación lo hizo la vicepresidenta, Milagros Ortiz Bosch, la primera mujer que ocupa este cargo en la historia del país.
Mejía, dijo en su discurso que acepta "jubiloso la carga" de gobernar y que actuará con transparencia en la administración de los fondos públicos.
Mejía aseguró que gobernará desde "una taza de cristal" y que, en su afán de afrontar la corrupción, perseguirá incluso personalmente si fuese necesario a quienes manejen esos fondos de forma incorrecta.
El presidente dominicano advirtió de que "si en el pasado se han cometido actos de corrupción", corresponde actuar a la Justicia.
El nuevo presidente se comprometió a respetar los derechos humanos y advirtió también de que "perseguirá sin cuartel" al narcotráfico y la violación de los derechos de propiedad intelectual.
Afirmó que su acción inmediata será aforntar los cortes de electricidad de más de 20 horas que han afectado a los dominicanos.
Las nuevas autoridades dominicanas, encabezadas por Mejía, y Bosch, asistieron a un Tedeum en la Catedral de Santo Domingo después de la toma de posesión del gabinete en el Palacio Nacional.
El Tedeum fue concelebrado con la asistencia de jefes de Estado, de Gobierno de misiones especiales, invitados extranjeros y el cuerpo diplomático acreditado en el país.
Al finalizar la misa los nuevos mandatarios de la nación recibieron los honores militares brindados por un batallón mixto de las Fuerzas Armadas.
Las nuevas autoridades del país se dirigieron de inmediato al Altar de la Patria, donde depositaron una ofrenda floral a los Padres de la Patria, junto a los invitados extranjeros.