En los últimos seis años las miradas de los seguidores del béisbol en Panamá se centran en una provincia, cuyo equipo se ha convertido en uno de los protagonistas de los campeonatos nacionales de la categoría Mayor.
Sus buenas actuaciones en los diferentes estadios del territorio panameño han llevado a Bocas del Toro a disputar las dos últimas finales de la máxima categoría del béisbol nacional, para completar una metamorfosis que los hizo cambiar de un equipo atascado en los últimos lugares, a transformarse en un conjunto competitivo.

El cambio.
De los seis torneos de la categoría Mayor que se disputaron desde el 2006 hasta el 2011, la representación bocatoreña pasó en cinco ocasiones de la serie regular. En todas esas temporadas tuvo más victorias que derrotas.
Sin duda, los años 2010 y 2011 han sido los mejores para los bocatoreños. No solo porque llegaron a las series finales, sino también porque en ambos alcanzaron los 30 triunfos, su mayor cantidad de partidos ganados en ese período.

Para el comentarista Eric Espino, este fenómeno se debe a la adquisición de refuerzos locales y extranjeros por parte de la Liga Provincial de Bocas del Toro.
“Los refuerzos le han dado mucha más calidad al equipo”, indicó. “Esto se ha logrado gracias al trabajo de la Liga Provincial, que se ha fajado con el apoyo de la empresa privada”.
La adquisición de jugadores nativos de otras provincias como Alberto Acosta, Miguel Gómez, Luis Machuca, Adolfo Rivera y Jhadiel Santamaría, por mencionar a algunos, unido al aporte de los ex grandes ligas bocatoreños Orlando Miller y Sherman Obando, han ayudado para que Bocas del Toro tenga el sitial que posee actualmente.
Sin embargo, Espino comenta que aún se deben hacer ajustes en ese conjunto para que pueda darle a esa provincia la satisfacción de una corona nacional.
“Pienso que este año los extranjeros (los lanzadores Roger Luque y José Piñango) no funcionaron en la final ante Los Santos”, opinó. “Eso, sumado a la expulsión de Acosta en el tercer juego de la serie, impidió que Bocas del Toro fuera el campeón. Considero que la Liga Provincial hará los cambios necesarios para el torneo del próximo año”.
Apoyo incondicional.
El resurgimiento del béisbol bocatoreño está acompañado de un respaldo creciente de sus fanáticos, quienes con sus bailes, su música y su alegría han estado al lado de sus jugadores.
“La fanaticada asistió a los juegos y nos apoyó. Pienso que es bueno para el béisbol que hayan fanáticos que nos respalden siempre”, destacó el jardinero central, Adolfo Rivera.
Tomando en cuenta la información emitida en la página de Internet de la Federación Panameña de Béisbol (Fedebeis), se jugaron 35 partidos en el Estadio Calvin Byron de Changuinola en los últimos dos años, registrándose una asistencia acumulada de 47,229 fanáticos. Sin embargo, ese apoyo no solo se limita a los juegos que “los tortugueros” tienen en su feudo, sino también cuando fueron a jugar como visitantes en otras provincias.
“Me sentí contento con el apoyo de los fanáticos. Incluso cuando fuimos a Darién hubo personas que viajaron hacia allá y nos acompañaron”, recordó el pelotero Marlon Mesa.
Ambos peloteros coincidieron en que la experiencia vivida, especialmente este año, fue buena y, aunque no ganaron el campeonato, esperan seguir trabajando por lograr esa meta.