Rafael Nadal afirmó ayer que su rival y amigo el suizo Roger Federer, que se recupera de una lesión, "volverán a jugar partidos importantes" una vez que superen "los golpes" sufridos en un 2016 "muy duro" para ambos, según lo definió el tenista español.
Nadal, que durante diez años ha mantenido una gran rivalidad deportiva con Roger Fededer, afirmó que la ausencia de ambos en estos momentos de las pistas "es una mala noticia" para ellos y el deporte del tenis en general, pero ha insistido en que están trabajando "fuerte" para volver.