Un oportuno cuadrangular del bateador designado, Bárbaro Cañizarez, al cierre el noveno acto, dio a Cuba un triunfo por 8-7 sobre Japón, que mantuvo a su equipo invicto en la XV Copa Intercontinental de béisbol, que se juega en la isla.
En un partido, que guardó sus mejores emociones para los finales, el cuadro cubano abrió fuego en el cierre de la misma primera entrada, cuando después de un “out”, el lanzador abridor Utsumi dio un boleto al jardinero central Yaser Gómez, y el tercera base Michel Enríquez disparó un doble, y el cuarto base Cepeda recibió una base por bolas intencional.
Con la bases llenas de cubanos, el tirador japonés hizo un lanzamiento desviado que permitió la primera anotación, pero luego le obsequió un “ponchete” al inicialista Kendry Morales y retiró al designado Cañizares en elevado al campo derecho.
Los anfitriones aumentaron su siega en la segunda entrada al anotarse cinco carreras, cuatro de ellas por vuela cercas del olímpico Eduardo Paret y el tercera base Michel Enríquez.
Los japoneses, que habían sido silenciados por el lanzador cubano Odelín, dieron muestras de vida, y con tres sencillos y un error anotaron su primera carrera, y enviaron a la regadera al “serpentinero” abridor.
Pero la fiesta acababa de comenzar para los asiáticos, pues en esa misma entrada, con las bases llenas, fletaron otra carrera por imparable del campo corto Nioka, sobre los envíos del relevista olímpico Pedro Luis Lazo, que tras dar un boleto que permitió una carrera más, salto de la loma.
En su auxilio llegó al montículo Yadel Martí al que el jardinero Furuki saludó irrespetuosamente con un largo jonrón por la pradera izquierda con las bases llenas, para irse delante en el marcador 7-6 al lograr otras cuatro carreras.
Para intentar sofocar la rebelión nipona fue llamado a trabajar el tirador Oorelvis Avila, quien por fin sacó los tres “outs”.
El cuadro local logró el empate en el cierre del sexto por un boleto a Cañizares con las bases llenas, lo que propició la carrera forzada.
Así las cosas, llegó el largo batazo de Cañizares al cierre el último “inning”, que sirvió para dejar al campo al plantel japonés y convirtió al Estadio Latinoamericano en un verdadero manicomio.
De esta forma los representantes de la mayor de las Antillas mantuvieron su condición de invictos, pues en su debut el pasado viernes vencieron por “blanqueada” de 5-0 a Holanda.
Trabuco cubano venció al final a Japón
El torneo de béisbol que se desarrolla en la Habana luce parejo en ambos grupos. El equipo local luce favorito.