Cada año miles de barcos de diferentes dimensiones, de diversas nacionalidades y que transportan variados productos y personas atraviesan el Canal de Panamá hacia todos los puntos cardinales del planeta. Los mecanismos de operación se han mantenido invariables durante casi un siglo de existencia que tiene la vía interoceánica.
Muchas cosas se mantienen igual, otras han cambiado como es el caso de la administración del Canal, que a partir del 31 de diciembre de 1999 pasó de manos estadounindenses a manos panameñas.
Durante cerca de medio siglo, las aguas del Canal de Panamá han servido de escenario a una tradición que muchos pensaban iba a desaparecer con el traspaso del Canal a los panameños, como lo es la Regata Anual de Cayucos. Se estimaba que la del año pasado sería la última, pero no fue así, todo lo contrario la Autoridad del Canal no sólo permitió el uso de las aguas de la vía interoceánica para el evento, sino que patrocinó la misma en colaboración del Templo Abou Saad.
La tradicional regata se realizó con todo éxito el pasado fin de semana, resultando ganadoras las embarcaciones Nic en la Categoría Juvenil Masculina, Deception en la Juvenil Femenina, Delfín en la Mixta y Comando Expreso Comando en la Categoría Abierta.
Una vez más esta vigorosa prueba atlética de los deportes acuáticos puso a prueba la resistencia física, la persistencia y voluntad de cada uno de los equipos de las 35 embarcaciones que participaron este año.
La prueba, lejos de tener indicios de desaparecer se fortaleció ante la expectativa y respaldo de la afición que acudió entusiasmada a ver el final de la competencia que tuvo lugar el domingo 16 en la rampa de Diablo, en la vertiente del Pacífico, cerca al Puerto de Balboa.