Al menos catorce personas murieron ayer en choques entre aficionados ultras de fútbol y fuerzas de seguridad antes de que se disputara un encuentro entre los equipos locales Zamalek y ENPPI en El Cairo, informaron a Efe fuentes médicas.
Además, otras treinta personas resultaron heridas en los disturbios, que se desencadenaron cuando la policía impidió el acceso de parte de la afición al estadio de la Defensa Aérea, en el este de la capital egipcia.
El Ministerio egipcio de Interior explicó en un comunicado que simpatizantes de ambos equipos intentaron irrumpir por la fuerza en el estadio supuestamente sin haber comprado las entradas para el encuentro, que estaban limitadas a unas 10,000 personas.