En esta última década más de 4 mil personas han fallecido en accidentes donde están involucrados “diablos rojos”.
Las muertes de los usuarios adquirieron mayor impacto el 23 de octubre del 2006 porque representó un “antes y un después” para el transporte público en Panamá.
Dieciocho personas murieron calcinadas y cerca de 30 resultaron heridas en el autobús 8B-06 de la ruta Mano de Piedra – Corredor.
Desde este día la atención se fijó aún más en el gobierno porque se esperaban acciones inmediatas para que se modernizara el transporte.
¿Qué se ha logrado? Un Reglamento de Tránsito Nuevo (Decreto Ejecutivo No.640) y una Ley de Transporte (Ley 269 de 2007) fueron las acciones inmediatas. Recientemente, en mayo de 2008, y a un año siete meses de aquella tragedia, el Gobierno Nacional anunció el Plan de Movilidad Urbana y Modernización del Transporte (TRANSMOVIL).
Para ofrecer un mejor servicio es que surge este plan, un proyecto que aún está en su cuna y que sólo tiene una vida útil de 10 años y que se consolidó con asesorías del Banco Internacional de Desarrollo (BID) y la Agencia Andina de Cooperación Cooperación Internacional.
La tarea que no se completa
El 14 de mayo de 2008 Martín Torrijos, Presidente de la República, dijo que los próximos 30 días a esta fecha se licitaría el servicio y operación de transporte público de pasajeros en la ciudad de Panamá. Esta licitación aún no llega.
La idea del gobierno era eliminar a los “diablos rojos” y cambiarlos por buses nuevos.
Así se anunció un decreto ejecutivo con el que se prohibió, de manera expresa y tajante, la importación de los buses escolares o "diablos rojos".
Pero aún falta recoger los que circulan en las calles de Panamá. Y esta fase aún no se consolida por las negociaciones que mantienen el Gobierno con los transportistas para fijar una indemnización.
Además, aún no se licita la compra de los buses nuevos, que son alrededor de 1,500. Estos modernos vehículos llegarían de acuerdo con fases establecidas en el proyecto TRANSMOVIL.
Así, el Estado anunció como medida inmediata que adquirirá por medio de licitación internacional 400 nuevos buses que reemplazarían progresivamente a la actual flota y estarían circulando por las calles de la ciudad, ya no en enero de 2009, porque la fecha se corrió un mes más.
Luego, la flota de 1,500 buses se completaría en los 18 meses que procedían a partir del anuncio hecho en mayo de 2008. Es decir, la fase se completaría en noviembre de 2009.
Han pasado 5 meses, esto aún no ha ocurrido.
En la página web de la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) reposan sólo el pliego de cargos para la precalificación para los estudios, diseños, construcción e implantación del sistema integrado de transporte de Panamá que se anunció en el 2006.
Nuevos buses, viejos problemas
Según el Estado, estos nuevos buses tendrían necesariamente dos puertas, aire acondicionado, asientos cómodos y capacidad suficiente.
Cabe mencionar que en este sistema de transporte masivo la mayoría de los usuarios se transportaría de pie, como sucede en otras latitudes.
Además, la flota de buses debería tener como mínimo un 10% de buses para personas con discapacidad.
También debe consolidarse la licitación del servicio y operación del sistema de transporte, a través de dos empresas concesionarias responsables del subsistema Noreste Centro (NEC) y el de Sureste Centro (SEC).
Además, en esta etapa se incluye la obligatoria capacitación de 2 mil conductores, con la finalidad de que puedan participar en el nuevo sistema.
Esta capacitación se realiza tanto en el INADEH, así como en el Instituto de Educación Vial de la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT).
A los transportistas que participan en las capacitaciones se les reconoce una “beca” de 3 mil dólares, ya que deben abandonar las operaciones diarias para asistir a los cursos, entre los que se dictan charlas de psicología y atención al usuario.
Nuevos buses, ¿aumentará el pasaje?
Mientras no ocurra todo lo anterior el cobro para los usuarios parece mantenerse igual, es decir se pagarán 25 centésimos por el servicio de transporte. Esto si los transportistas no presionan más ante el alza del combustible y sus derivados.
Pero con TRANSMOVIL hay que considerar otras variantes, ya que los usuarios deben adaptarse a la cultura del trasbordo.
Así, los usuarios deberán usar rutas alimentadoras (rutas internas) y luego utilizar las rutas troncales anunciadas como NEC o SEC para llegar a sus destinos.