LE COSTÓ deshacerse de la etiqueta de guapo para ganarse, por méritos propios, la de icono de la historia del cine. Estudió interpretación en la American Academy of Dramatic Arts de Nueva York donde conoció a la que sería su primera esposa, Lola Redford Van Wagenen. A pesar de vivir prácticamente en la pobreza y de perder su primer hijo en la cuna, consiguieron salir adelante y tuvieron tres vástagos más.
Volcado ya en su carrera, se centró en el teatro hasta que consiguió un papel en Broadway y tres años más tarde, en 1962, debutó en el cine con "War Hunt". En el rodaje de esta película conoció a Sydney Pollack, que también figuraba en el reparto, con quien empezó una estrecha amistad que les uniría durante años y que les llevaría a trabajar juntos en seis películas.
Después participó en varios filmes hasta, que en 1969 protagonizó, junto a Jane Fonda, la afamada "Descalzos por el parque". Ese mismo año compartió protagonismo junto a Paul Newman en "Dos hombres y un destino". Dos éxitos que lo encumbraron definitivamente y que para muchos le convirtieron en el actor más guapo de Hollywood en detrimento del propio Newman.
Pero el mito de Redford todavía tenía que crecer mucho más. Su fama de actor se impuso poco a poco a la de sex symbol gracias a películas tan memorables como "El candidato", "El Golpe", "Todos los hombres del presidente", etc. Una vez conseguidos sus propósitos como intérptete, el incansable Redford se marcó nuevas metas. En 1980 se sentó detrás de la cámara para rodar "Gente Corriente", su primer filme como realizador, y ganó el Oscar a la mejor película y al mejor director.
Tras cámaras con Redford
Estudió interpretación en la American Academy of Dramatic Arts de Nueva York donde conoció a la que sería su primera esposa.