La diputada independiente Susana González fue elegida ayer presidenta del Congreso en reemplazo de Juan José Pons, tras incidentes en el hemiciclo parlamentario.
González, la primera mujer en ocupar ese puesto en Ecuador, fue elegida con 66 votos, del total de 123 diputados. Tres se abstuvieron, uno votó en contra y el resto se negó a votar.
En medio de la elección de González, los diputados del partido Social Cristiano intentaron interrumpir los escrutinios pero sin éxito, en medio de forcejeos y gritos destemplados. La policía evitó mutuas agresiones.
La nueva presidenta del Congreso, que debe presidir ese organismo hasta enero del 2003, fue militante del partido Social Cristiano hasta hace tres semanas, pero ahora está en la condición que ella ha definido como independiente.
En el discurso de posesión convocó a la unidad de los diputados y a inaugurar en conjunto "una nueva era política ...Basta de momentos de terror, basta de amenazas, basta de posturas insolentes e imposiciones, es el momento del Ecuador".
"Tenemos que legislar y trabajar buscando consensos dejando un espacio amplio para todos", expresó en presunta alusión al derrotado partido Social Cristiano.
En su primer mensaje dirigido al presidente Gustavo Noboa, dijo que "estamos dispuestos a dialogar, pero con la necesaria independencia de funciones".
Como primer vicepresidente fue elegido José Cordero, del partido Democracia Popular, y como segundo vicepresidente fue escogido Antonio Pozo, del partido Pachakutik.
En un comunicado, el gobierno había lamentado que "las fuerzas políticas representadas en el Congreso no busquen los adecuados mecanismos de diálogo a fin de producir los consensos elementales".