La tiranía que supone para los deportistas de elite sobrepasar el umbral de cierta edad descubre ejemplos aislados que muestran que, tras la frontera de los 40, aún existe vida y gloria en el deporte de alta competición.
La última en sumarse a la nómina de los "ilustres jubilados, aún en activo" ha sido la tenista estadounidense Martina Navratilova que, a sus 47 años, partició en el equipo de la Copa Federación (la denominada Copa Davis femenina), que disputó en Moscú del 19 al 23 de noviembre, pasado.
Navratilova, retirada del circuito individual y que tan sólo juega torneos de dobles, volvió pero no pudo ayudar a su equipo y tuvo que conformarse con un subcameponato. Así participó en una competición desde su retiro en 1995 con la esperanza de hacerse un hueco en el equipo norteamericano que acudirá a los Juegos Olímpicos de Atenas"04.
Por su parte, la ciclista francesa Jeannie Longo estuvo a punto de sumar un nuevo entorchado a su interminable currículo durante los Mundiales que se disputaron en Hamilton (Canadá).
Cercana a cumplir los 45 años, Longo rozó una medalla en la prueba de fondo en carretera cuando se escapó a falta de dos vueltas y se mantuvo en cabeza hasta los últimos 500 metros, en donde fue rebasada por cinco rivales para acabar sexta.
La ciclista francesa ha ganado el Tour de Francia en tres ocasiones; ha sido campeona olímpica, 13 veces campeona del mundo y 47 de su país; posee 30 medallas en mundiales .
En el fútbol el legendario Sir Stanley Matthews, primer "Balón de Oro" de la historia en 1956 y Caballero de la Corona inglesa, se retiró a la increíble edad de cincuenta años después de debutar con 16 y jugar durante 34 temporadas.
Un año antes que Matthews, conocido como "El Mago del Regate" llegó a un equipo profesional Edson Arantes do Nascimento, "O Rei" Pelé. El Santos, un modesto club brasileño, apostó por un chaval que apuntaba maneras de estrella y que, el paso del tiempo, se encargó de darles la razón.
Pelé lo consiguió todo en los 21 años que jugó al fútbol: ganar tres mundiales, más de mil goles en partidos oficiales y ser la referencia del balompié del planeta. Tras su experiencia en Brasil, fichó en 1975 por el Cosmos para jugar la liga estadounidense, y en 1977 se retiró cuanto "tan sólo" contaba con 37 años.
Otros futbolistas que pueden presumir de haber aguantado hasta pasados los cuarenta son el argentino Mario Alberto "Matador" Kempes, retirado a los 41 años, el camerunés Roger Milla (42), el hispano-argentino Alfredo Di Stéfano (41) o el actual seleccionador de Uruguay, Juan Ramón Carrasco, que decidió colgar las botas a los 45 después de 28 en activo al máximo nivel.
Entre los guardametas, sobresalen el inglés Peter Shilton, retirado en 1997 a los 47 años tras deambular por varios clubes de segunda y tercera y que ostenta el récord de partidos disputados con Inglaterra, con 125; el camerunés Tomas N"Kono, ex portero del Espanyol y que en 1997 aún jugaba en la liga boliviana a la edad de 42 años; el sueco Thomas Ravelli, retirado cerca de los cuarenta tras 143 partidos internacionales; o el italiano Dino Zoff, campeón del mundo en España"82, que dijo adiós con 41 primaveras.
No sólo en el fútbol se puede encontrar deportistas longevos. En otras especialidades, que de igual manera requieren una gran fortaleza física, también hay grandes nombres y estrellas universales del deporte que han sobrepasado todos los límites.
El mundo del golf tiene su techo en la figura del estadounidense Jack Nicklaus, de 63 años y profesional desde 1961, conocido como el "Oso dorado" y que es el jugador más laureado de todos los tiempos con 18 títulos del Grand Slam.
Michael Jordan elevó al baloncesto a otra dimensión. "Air" Jordan o "Dios vestido de jugador de baloncesto", como le definió un día Larry Bird, se retiró por tercera y última vez a los 40 tras 15 temporadas como profesional en la NBA que le convirtieron, sin discusión, en el mejor de la historia.
Las canchas también observaron las evoluciones del brasileño Oscar Schmidt Bezerra, "Mano Santa", que colgó las botas en mayo de 2003 con 45 años como el mejor anotador de la historia con 49.703 puntos, tras 32 años dedicados a este deporte y cinco Juegos Olímpicos a sus espaldas.
Y en el boxeo, donde las exigencias físicas son máximas, los nombres de George Foreman o Evander Hollyfield se resisten a pasar definitivamente.
Hollyfield quiere mantener viva su leyenda ("un guerrero nunca se retira", llegó a decir), y busca, a sus 41 años, convertirse en el primer púgil que se proclama campeón de la máxima categoría por quinta vez.
Geeorge Foreman, que se retiró en 1997 con un balance de 76-5 y 68 KOs y se convirtió en el boxeador de mayor edad (45 años) en conseguir el título mundial dentro de los pesos pesados, aún no ha arrinconado los guantes.
Tras los 40, aún hay vida en el deporte profesional
Algunos atletas no se rinden y pese a su edad no dejan de hacer historia.