Con César Barría, todo es fácil. Convencerlo para que ofrezca una entrevista, encontrar la dirección de su casa y hasta pedirle que cambie su atuendo para estar a tono con el tenor de la publicación resulta una tarea sin sobresaltos.
El espigado tritón llega apurado a la cita bajo un inoportuno chaparrón que repentinamente disipa el panorama soleado que cinco minutos antes imperaba sobre su residencia cuando le anunciamos, vía telefónica, que lo estábamos esperando.

Llega. Saluda y nos hace pasar. Viste pantalones cortos, una gorra blanca y un “t-shirt” gris. Mientras le explicamos el motivo de la entrevista, nos atrevemos a sugerirle que un tono más oscuro, con cuello y sin la gorra darán un mejor toque a las fotografías. Enseguida cumple el requerimiento y, a pesar de que estamos en su casa, pregunta: ¿Dónde quieren que me siente? Evidentemente, está a nuestras órdenes.
Comienza contándonos que sigue trabajando en su calidad de “coach”, fundamentalmente en la empresa privada y que tiene un convenio que le da el estatus de embajador para la Responsabilidad Social Empresarial con una de ellas. También es claro que sigue su vínculo indisoluble con la natación, puesto que al momento de concertar la entrevista, acordamos terminar con la antelación suficiente para que pudiera asistir a una toma de marcas que previamente tenía planificada. Así que decidimos no perder más tiempo y comenzamos.

¿Cómo es eso de “coaching” y cómo te involucraste?
Sentía que es parte de mí ayudar a las personas, así que cuando se dio la oportunidad de lograr la certificación como “coach”, con Roberto Bernal como conductor y representante de la Asociación Internacional de Coaching en Panamá, la aproveché. Me ayudó de manera excelente, ya que era algo que venía haciendo hace años y me proveyó de las herramientas para seguir haciendo mi labor de mejor manera.

Allí comenzó el “coaching”, que más que todo es una herramienta fantástica que ayuda a la gente a lograr objetivos y cumplir metas por medio de un “coach”. Así como yo tengo mi “coach” en la natación para llegar a mis metas, existe el “coach” de vida, de negocios y otros. Dependiendo del área en donde te desempeñas se ayuda a que alcancen metas, objetivos y a resolver problemas o situaciones que en un momento dado una persona no puede manejar.
¿De dónde surgió la idea de mejorar sus competencias para ayudar a la gente?
Empezó como algo voluntario. Como venía haciendo trabajos con los jóvenes, mi inclinación estaba hacia allá. También para desempeñarme mejor en el aspecto profesional, pero mediante procesos, con pasos, con técnicas y no empíricamente, sino como una manera de ayudar a la gente con mejores técnicas. Sé que toda la vida no voy a ser deportista, así que debía prepararme para que cuando ya no sea deportista, me pueda dedicar cien por ciento al “coaching”.
Actualmente, ¿con quiénes trabajas directamente?
No estoy dedicado a la atención de clientes individuales, más que todo trabajo con grupos a nivel empresarial, dando charlas motivacionales, de liderazgo y de trabajo en equipo. En eso es lo que estoy, aunque no a tiempo completo como quisiera, porque también tengo que cumplir con mis entrenamientos. Mucho de mi tiempo lo estoy usando en las empresas, mientras que a nivel social tenemos un convenio con el Tower Bank, del cual soy embajador del Programa de Responsabilidad Social. Con ellos tengo una alianza en la que hay una programación mensual, en la que se hacen visitas a colegios, fundaciones, hospitales y otras dependencias de nivel social donde nuestra presencia pueda aportar algo a la juventud y en las personas que más lo necesitan.
¿En qué consisten las charlas?
Mi experiencia como atleta me permite aportar a la vida cotidiana de cada uno. Mi experiencia y todo lo que vivo a diario como persona y como atleta las he sabido enfocar y me es más fácil llegarles a muchas más personas.
¿La gente te busca o te sigue más porque eres César Barría o por tus conocimientos?
Creo que es como un complemento. La figura como deportista me ha ayudado a llevar parte de mis conocimientos a muchas personas, cuando se dan cuenta de que no solo es la figura de atleta, sino que está el lado profesional, el lado de superación personal, les motiva un poco más eso y por eso me buscan, por ese lado de la superación y todo lo que hay detrás del atleta. Insisto que es una combinación de ambas, aunque definitivamente la figura del atleta resalta más para llegarles a muchas personas. Es como el músico que impacta a la gente mediante su música, yo lo hago a través del deporte.
¿Algún caso en que te hayas dado cuenta que impactaste a una persona?
Recuerdo muchos casos, pero el de un deportista, cuyo nombre me reservo, gracias a la experiencia que tuvo en una de mis charlas, hoy se ha alejado de algunos vicios y ha quedado haciendo deportes y, aunque no está en la élite, por medio de su desempeño deportivo ha salido de los vicios. Sé de otro caso en que había problemas familiares y gracias a lo que escuchó, captó algunas ideas que lo ayudaron a solucionar sus problemas y seguir adelante. A veces no ves los resultados en el momento, después te das cuenta, cuando se te acercan y te dan las gracias, hasta lloran cuando te hablan, entonces te das cuenta de que valió la pena. Que vale la pena seguir.
¿Algún personaje de la vida pública que consideras que necesita “coaching”?
- Ríe- Bastantes, bastantes, bastantes. Me lo reservo para no meterme en problemas, pero sí creo que hay varios deportistas que han salido de lugares o de barrios bajos y de limitaciones económicas, entonces subir de repente a la fama y como nunca han vivido eso, si no tienen una buena orientación se pueden volver locos estando allá arriba. Después se desenfocan y no solamente son los deportistas, sino también políticos, personalidades públicas, en realidad hay muchos que pudieran necesitar “coaching”.
¿Has ofrecido tus servicios como “coach” a alguna persona sin que te lo solicite?
En realidad no. Más que nada por motivos de tiempo. Porque si se trata de “coaching” personal, se hace en varias sesiones, por lo que al no tener tiempo no lo he hecho del todo. Quizás en el futuro cuando ya no tenga que entrenar.
¿Cómo concilias la actividad deportiva con tu labor como motivador?
Ahora mismo me estoy preparando para una travesía, cuyos detalles no quiero revelar todavía, porque no es segura, pero podría ser a mitad de año y también están los juegos Parapanamericanos que son en Guadalajara, para lo cual hay que hacer unas marcas, mientras tanto, para cualquiera de las dos que sea, estamos entrenando.
¿Sería la travesía algo parecido a lo de Gibraltar?
Sí. Este año no va a ser el Canal de La Mancha por cuestiones de permisos, trámites y otros. Posiblemente lo intentemos el próximo año. La que tenemos en mente es una travesía de 15 ó 18 kilómetros, si es que se concreta. Estamos analizando el lugar, las corrientes, etc. Podría ser en Europa o Estados Unidos.
¿Qué fin buscas con estas hazañas?
Detrás de cada logro espero que haya un motivo de inspiración para mí y para el resto de las personas. Que puede llevar un mensaje de superación, de perseverancia, de que hay cosas que, aunque parezcan imposibles, se pueden realizar si planificamos.
¿Cómo manejas tanta fama?
Trato de ser natural, mantener los pies en la tierra y mirarme como un ser humano totalmente ordinario como todo el mundo. He aprendido que las cosas ordinarias hay que tratar de convertirlas en extraordinarias, y de lo ordinario a lo extraordinario la única diferencia es el “extra”, por eso trato de mantenerme como lo que soy, como todo el mundo, con sus problemas, dificultades, etc.
Si te ofrecieran un cargo público, ¿qué te gustaría hacer?
Ya me han ofrecido bastante -se ríe- pero no lo he aceptado. Me han ofrecido distintas posiciones en varios ministerios como Desarrollo Social, y en la Senadis, para trabajar.
¿En este gobierno o en el anterior?
En ambos, pero todo en la línea del desarrollo social, pero en estos momentos, como estoy en mi carrera, estoy enfocado en una cosa a la vez, porque no puedo estar en varios asuntos simultáneamente, eso es parte de mi éxito como persona. Pero si me dieran la oportunidad, ya retirándome del deporte, quizás, siempre y cuando tenga que ver con el desarrollo social, el desarrollo de las personas.
¿Has sentido alguna vez que explotan tu imagen?
No, yo me asesoro. Evito las malas conductas, y si siento que una campaña no va de acuerdo con mis lineamientos, la evito, trato de no involucrarme.