Tres personas murieron y más de 10 resultaron heridas por la explosión de una granada arrojada contra una cafetería en la localidad colombiana de San Rafael, del departamento de Antioquia, informó ayer la Policía.
Mientras tanto, también en Antioquia, región del noroeste de Colombia, fueron liberados cuatro empleados estatales secuestrados desde junio pasado por la guerrilla del ELN.
Un portavoz policial precisó que el atentado se registró el domingo por la noche a pocos metros de la plaza principal de San Rafael, a 100 kilómetros de Medellín, capital de Antioquia, y fue ejecutado por varios desconocidos que llegaron en motocicletas.
En el hecho murieron Ezequiel Hernández, de 24 años, y el vendedor ambulante William Zea, de 48, así como uno de los autores del atentado, que chocó en una motocicleta cuando huía. Los heridos, entre ellos uno grave y otro menor de edad, fueron trasladados a clínicas de Medellín y Rionegro. Por otro lado, el ELN dejó en libertad a cuatro trabajadores de las Empresas Públicas Municipales (EPM) retenidos desde junio.