Tres menores muertos, otros 35 civiles heridos y grandes daños materiales dejó una incursión dinamitera perpetrada en la noche del miércoles por rebeldes del ELN en la localidad colombiana de San Francisco (noroeste), en el primer ataque de ese grupo tras la suspensión del diálogo de paz con el gobierno, informó ayer la policía.
Según el jefe policial del departamento de Antioquia, el coronel Guillermo Aranda, un nutrido comando del Ejército de Liberación Nacional (ELN, guevarista) irrumpió en San Francisco y atacó con explosivos y fuego de fusilería el cuartelillo policial y varias viviendas cercanas, 27 de las cuales se derrumbaron.