Vaina. Esta es la muletilla más socorrida del habla panameña. Puede decirse que en Panamá todo es una vaina, pues no hay nada en este país que no pueda expresarse con esa palabra. Es aceptable su uso limitado al habla coloquial, pero el abuso que con frecuencia se hace de este comodín denota ignorancia, puesto que sirve para disimular el desconocimiento de lo que se quiere expresar.
Juegavivo.El juegavivo es la picaresca nacional, tan arraigada en nuestro suelo que no faltan quienes lo llaman “el deporte nacional”. Viene de la expresión “¡juega vivo!”, que equivale a “¡ten cuidado!”. Quienes se meten por delante de las personas que están haciendo fila frente a una ventanilla, quienes conducen un auto sin jamás ceder el paso, quienes sobornan a quien sea para conseguir lo que quieren, todos esos y muchos más practican el juegavivo.
Salve. La mayoría de nuestra gente, tachada muchas veces de irresponsable, es indudablemente generosa. El dinero le quema en el bolsillo. Por eso en Panamá los comerciantes no paran de abrir centros comerciales y tiendas de todas clases, por más dura que esté la vida. El mismo que pide cuando no tiene, regala cuando tiene. Esas muestras de altruismo son llamadas “salves”.
Francisco Moreno Mejías. Del libro “La herramienta más usada”. iconoclasta@cableonda.net