Decisión. El comentario sobre Laffit Pincay, que publicamos en la edición de hoy, es bastante elocuente. Quizás, quienes disfrutamos cada triunfo del extraordinario látigo cincuentón, no estemos muy convencidos, o nos rehusamos a aceptar que le llegó la hora a "El Corsario de las pista norteñas".
En lo que sí debemos coincidir es en la parte que se refiere a que es preferible ver a Pincay salir del deporte por sus propios medios y no en una silla de ruedas. Hace ocho meses Eddie Delahoussaye sufrió un accidente similar al de Laffit, aunque la lesión fue en la cadera.
Le dieron un tiempo para que se recuperara, se sometió a una terapia y cuando fue a la evaluación médica le dijeron que estaba recuperado para seguir una vida normal, pero si decidía seguir montando era bajo su propio riesgo, ya que podría quedar paralítico. Delahoussaye colgó las botas hace dos meses.
Es una lástima que para el clásico Francisco Arias Paredes y Alberto Arias Espinosa (Velocidad), que se realizará el domingo, no se haya hecho una ceremonia especial para el sorteo de las posiciones de partida.
Figúrense que la carrera cumple su edición 70 este año, tiene un premio superior a los B/.40.000.00 y la competencia es la más pareja que se recuerda en los últimos cinco años. Extraoficialmente supimos que alguien argumentó que no hicieron el sorteo, debido a que mucha gente solo va a estos actos para degustar el desayuno que ofrece la administración.
Si eso es así, entonces vuelvan a la vieja usanza cuando todos los lunes se realizaba el sorteo de carriles en el salón de reuniones de la gerencia general y el acto era presidido por el gerente en persona.
Así se ahorran el desayuno, le dan la prestancia que requiere la carrera y lo más importante, los medios le darían una cobertura más relevante a este acontecimiento. Recordemos que todavía quedan por delante el clásico Presidente de la República que tiene un premio garantizado de B/.150,000.00, además del clásico Centenario por B/.100,000.00 y las carreras de la triple corona, entre otros.
Si quienes están llamados a hacer el "show" previo a las carreras, se duermen en los laureles, entonces que no se quejen cuando algunos medios opten por minimizar o simplemente ignorar la hípica.
Atinadamente el Cuerpo de Comisarios decidió hace unos meses extender el paseo protocolar de los caballos hasta las cercanías del estacionamiento familiar, dando lugar a que el público pueda apreciar mejor a los caballos participantes.
Alguien con sentido común en el Circuito Cerrado o en la producción por televisión aprovechó la oportunidad para presentar el paseo en "pantalla completa" para que también los televidentes tuvieran la oportunidad de ver quiénes iban vendados, quién sudaba más o, como dice el vulgo, cuál caballo está más bonito.
Supimos que alguien decidió suprimir esta práctica, porque "a mi me da la gana". Error...! El Circuito Cerrado de TV y todos los que trabajan allí se deben al público, a los apostadores. ¿O no?...