Deportes

Triángulo del éxito: Entrenador - Atleta - Padre (parte I)

Al comenzar nuestras carreras con la práctica de algún deporte, usualmente caminamos de la mano de nuestros padres o personas que nos inician en el deporte. Creo


Eileen Marie Coparropa A. (10.deportivo@epasa.com) /

Al comenzar nuestras carreras con la práctica de algún deporte, usualmente caminamos de la mano de nuestros padres o personas que nos inician en el deporte. Creo que muchas veces nuestros padres, buscando alguna actividad extracurricular, optan por llevarnos a la práctica del deporte de su predilección o que se practique cerca de nuestras casas, que practican los compañeros de colegio o los hijos del grupo de amigos de nuestros padres.

Y en ese interés de que estemos haciendo algo provechoso para nuestra formación integral se intentan varias opciones y actividades recreativas, hasta que se encuentra lo que como padres nos gusta y pensamos que a nuestro hijo pueda agradarle. Identificada esa actividad, los padres se van involucrando en la actividad del club, y empieza la integración del niño (a) con el resto de los miembros del club u organización deportiva.

Todas las organizaciones o clubes deportivos tienen entrenadores (profesionales o voluntarios) que se encargan de dirigir la actividad y planificar el desarrollo del niño (a) a lo largo de su práctica deportiva, y todo entrenador espera que ese niño recién ingresado tenga una larga estancia y practique ese deporte hasta completar las diferentes categorías.

Creo que el mayor orgullo de un entrenador es ver cómo va superándose ese atleta y cómo se desarrolla su trayectoria deportiva. Para todo entrenador, ese niño (a) muchas veces se convierte en su propio hijo y comparte con ellos alegrías, tristezas, triunfos, desesperanzas y la tensión compartida especialmente al momento de la competencia, hasta crear un lazo muy fuerte entre entrenador y atleta. Por experiencia propia, puedo confirmar que muchas veces se convierten en nuestros confidentes y hasta saben algunos secretitos que quizás los padres no saben. Definitivamente una relación especial de afecto, respeto y, sobre todo, de buena fe.

Las probabilidades de éxito de un atleta se incrementan cuando se integra el triángulo “entrenador - atleta - padre”. Todos dentro del triángulo y uniendo las líneas de ese triángulo de manera perfecta. Se logra esa perfección cuando la comunicación fluye en ambas vías “entrenador - atleta - padre”, se respetan las líneas de autoridad, se actúa con integridad y se evita la crítica del otro frente a la contraparte del triángulo.

Si el padre decidió que su hijo ingresara a una actividad y a un club, es casi lo mismo que cuando escogió el centro escolar para sus estudios. Por algo lo eligió y pone sus mejores recursos para que su hijo aprenda, estudie y se gradúe. Pero en la escuela tiene maestros y profesores, y justamente porque el papá no es maestro ni profesor, lo matricula en el colegio. Si cambiamos esta figura por la práctica del deporte en un club, es exactamente igual. Los entrenadores son los maestros que les enseñan el deporte, a competir y a entrenar para lograr los objetivos basados en un programa por año y de acuerdo a sus competencias.

En la escuela los profesores mandan en sus clases y en el club los entrenadores dan las directrices. Y es tu hijo el que está en el medio de esa relación entre el maestro o entrenador. Todo lo que tú digas o hagas, en detrimento de esa relación, es tu hijo (a) al que afectas y quien, llegado el momento, entrará en conflicto de autoridad. ¿Y qué hará? ¿a quién escuchará?, pues seguramente te escuchará a ti como padre; pero si te equivocas, pudieras –sin desearlo– truncar un futuro brillante.

Todo atleta, a medida que crece, aprende, entrena bajo una disciplina y se va formando y madurando en el deporte. Y cada día su relación personal con el entrenador se va fortaleciendo. Él cree en el entrenador, sigue sus consejos, y el entrenador se convierte muchas veces en su motivador; no es su papá, no es su mamá, es esa persona lejos de su círculo familiar en quien puede confiar y es alguien con quien tiene una conexión especial. Y justamente por esa conexión, solo desea seguir las instrucciones de quien el respeta y tiene la experiencia, porque es quien lo entrena, su entrenador.


fecha edicion
old id
877350
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América