La capital griega se convirtió este sábado en un campo de batalla entre aficionados del AEK y el PAOK, que esta tarde juegan la final de la Copa, y las fuerzas policiales que intentaron contenerles.
Los incidentes se iniciaron esta madrugada en los alrededores de las oficinas de un club de fans del PAOK y provocaron la interrupción del tráfico en varias calles principales del centro de Atenas.
Según informan medios locales, los enfrentamientos con la Policía comenzaron cuando ésta evitó una confrontación entre aficionados de PAOK, AEK y Olympiakos.
Grupos de enmascarados lanzaron piedras, cócteles molotov y bengalas a los antidisturbios que contestaron con granadas aturdidoras y gases lacrimógenos.
Además construyeron barricadas con contenedores de basura y otros objetos a los que prendieron fuego.
Dos policías resultaron levemente heridos, según informan medios locales.