Deportes

Triple play contra la violencia deportiva

El alcohol y los medios de comunicación influyen bastante en los comportamientos violentos de los aficionados del béisbol nacional.


En Panamá, hasta hace un par de años, se mantenían alejadas de los estadios de béisbol las peleas entre fanáticos; éstas no pasaban de palabras y manoteos.

Pero como todo en la vida, esa situación cambió, y ahora los enfrentamientos entre fanáticos y peloteros parecen el pan nuestro de cada día.

En el marco de este LXV Campeonato Nacional de Béisbol Mayor 2008, los estadios se han convertidos en cuadriláteros de pelea, ya nadie se salva.

 

Los cánticos hacia los árbitros o jugadores no son suficiente, para dar a conocer el descontento por alguna decisión o error de los jugadores.

Según el sociólogo Raúl Leis, quien tiene 20 años de experiencia en la docencia universitaria, los niveles de violencia en Panamá están dentro de lo normal, pues es una situación mundial.

"En Panamá, las actitudes en los estadios no son exageradas, es normal. Es una respuesta por todo lo que lo rodea, bebidas alcohólicas y la pasión por el juego".

 

El regionalismo se ha convertido en uno de los principales detonadores, pero no es el único, pues según Leis, el alcohol y la influencia de algunos medios de comunicación hacen perder el control y el entusiasmo pasa fronteras.

Los problemas.
Desde que se inició el campeonato han sido varios los problemas de violencia en los estadios.

Los más sonados han sido el racismo contra el colonense Earl Agnoly, quien juega para la novena de Los Santos.

 

El primer problema se dio en el Olmedo Solé de la ciudad de Las Tablas, cuando fanáticos con varios "refrescos" encima, le dijeron al jugador Agnoly improperios, como "Negro ladrón", a lo que el pelotero hizo el intento de llegar hasta donde estaba el fanático, para enfrascarse, pero se lo impidieron.

Algo similar ocurrió en el Rod Carew, demostrando que los niveles de tolerancia son nulos cuando se entra en el calor del juego.

Pero el acto más reciente fue en el partido entre Chiriquí y Los Santos, donde el receptor santeño perdió la cordura al igual que los árbitros.

 

En el béisbol juvenil de este año, también hubo peleas donde salieron a relucir sillas, tiradera de vasos, gritos e insultos a diestro y siniestro.

Solución.
Para evitar este tipo de problemas, el sociólogo Leis recomienda que no vendan bebidas alcohólicas en los estadios y que el pelotero esté concentrado en el juego y se respete la posición de cada cual.


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381417
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América