Otra vez el árbitro, fue figura primerísima, y no precisamente por sus aciertos.
Brasil estuvo más cerca del gol, pero lo cierto es, que, de no haber existido el penal que el colegiado inventó, el empate habría sido lo justo.
En el tiempo de apertura, hubo 12 remates a marco: nueve de Brasil, y sólo tres de los turcos. Sin embargo, el "11" Hasan Gokhan Sas, delantero del campeón Galatasaray, tomó el balón a media altura, de pierna izquierda,con absoluta precisión, podríamos decir que milimétrica, desde el borde del área menor, venciendo toda oposición del portero Marcos Roberto Silveira Reis, hombre del club Palmeiras.
Los modestos obreros turcos obligaron a los "multimillonarios" brasileños a encajar un gol, y marchar al descanso con un gol en contra.
A los cuatro minutos de reiniciarse la lucha, Ronaldo Luiz Nazário de Lima empató el encuentro, lanzándose en plancha sobre un balón que le llegó en el área pequeña. No se puede negar que el olfato goleador de Ronaldo sigue intacto, aunque el delantero del Inter dista mucho de ser el fenómeno que los relacionistas públicos de la multinacional deportiva vinculada al "scracht" brasileño, quieren hacernos creer.
Hasta aquí todo iba bien.
A los 17 minutos del segundo tiempo, el árbitro coreano, a sugerencia del primer guardalineas, el singapureño Visva Kirshnan, anuló un gol a Rivaldo, por clara posición fuera de juego.
En pocos minutos, Brasil realizó sus tres cambios, sin que se produjeran sorpresas,. Sacó a Ronaldinho Gaúcho para hacer ingresar a Denilson, del Betis español; hizo entrar a Vampeta, en reemplazo de Juninho Paulista; y dio paso a Luizao sustituyendo a Ronaldo.
En mejor promedio ofensivo Brasil disponía mayor tiempo del balón, aunque con poco orden. Y hacía de Rustu Recber, el guardarredes del Galatasaray y de la selección turca, el mejor hombre del campo.
En el minuto 40, el árbitro comenzó su recital de errores. Una caída que se produjo fuera del área, y merecedora de una cartulina amarilla, la transformó, graciosamente, en penal y en tarjeta roja para el "5" Alpay Azalan.
Rivaldo la convirtió en gol, Brasil en triunfo agónico, y el juez Kim, en su despedida. Ronaldo fue el encargado de abrir el marcador para Brasil en los inicios de la etapa complementaria con un gol de buena factura a pase de Rivaldo. Aunque fue remplazado, el artillero demostró que tiene clase.