El serbio Novak Djokovic dijo ayer, tras perder ante el suizo Stanislas Wawrinka en los cuartos de final del Abierto de Australia, que hacer saque-volea en el que fue su último punto del partido fue "una buena decisión".
"Durante todo el partido él estaba bloqueando mi servicio. Cortando el resto todo el rato y creo que fue una buena decisión. Hice un buen saque y una buena volea, pero no entró", manifestó el serbio que debutaba en este torneo con su nuevo entrenador, Boris Becker, a quien contrató para mejorar su saque y volea.
"Él acertó con sus oportunidades y mereció ganar hoy (ayer). Le felicito absolutamente, no hay más que decir. Yo di lo mejor, lo di todo. Intenté salir como ganador, batallar hasta el último punto tal y como sucedió el pasado año en la cuarta ronda y en esta misma pista, pero esta vez no fue igual", señaló Djokovic.
"Está en gran forma y en los últimos 15 meses ha tenido sus mejores resultados. Se ha establecido en el grupo de los diez primeros, y ha ganado a grandes jugadores en grandes torneos. Ganó a Murray en el Abierto de EE.UU. el pasado año", recordó el serbio.
"Es una pista increíble, probablemente donde he tenido los mejores momentos de mi carrera. Partidos contra Rafa, Stan, el pasado año, en este, algunas batallas épicas. He ganado muchos trofeos en la Rod Laver Arena", comentó.
"Me encanta esta pista, y estos partidos son por los que trabajas, por los que vives y te entrenas. Desafortunadamente, alguien tiene que perder al final y este año me tocó a mí. Y perdí contra el mejor jugador", expresó el serbio.