Los belgas admitieron que Túnez resultó un rival mucho más difícil que lo anticipado. No estoy del todo contento con el partido que hicimos. Pensábamos que iba a ser un partido fácil, pero no fue así", declaró el técnico Robert Waseige tras el empate 1-1 con los africanos en la Copa Mundial.
Debo reconocer que los tunecinos jugaron bien", agregó.
El delantero Wesley Sonck dijo que los tunecinos tienen mucho talento individual y algunos buenos jugadores".
El volante Johan Walem admitió que a Bélgica le faltó creatividad".
Su compañero Yves Van der Heaghe afirmó que pensábamos que este partido era nuestro. Pero luego de que anotamos, ellos marcaron enseguida. No sé por qué, pero hoy no pudimos hacer nuestro juego".
Creo que Rusia será un rival más fácil y confío en lograr la clasificación", manifestó el técnico. Sonck dijo que el calor afectó un poco a los belgas.
Al principo el techo estaba cerrado y hacía mucho calor. Después lo abrieron y las cosas mejoraron. No estamos acostumbrados a climas tan calurosos", expresó.
Bouzaiene, del Génova italiano, fue probablemente el mejor jugador de su equipo, al cumplir con autoridad su misión defensiva en la izquierda de la zaga tunecina.
Aunque sólo mide 174 centímetros, plantó cara a los belgas, que culminan todos en torno a los 190 centímetros y que parecían rascacielos a su lado.
Y, cuando le quedaba tiempo, se sumaba a todos los ataques, para servir de relevo y apoyo a los arietes centrales.
Como broche de oro a su actuación, marcó el gol de su equipo, al ejecutar desde el arco del área un tiro libre con precisión, fuerza y a media altura, lejos del alcance del portero belga.
Marc Wilmots, jugador del Schalke 04 alemán, que ya había anotado un gol en el primer encuentro del Mundial frente a Japón, fue el autor del obtenido hoy por los "diablos rojos" al rematar de rebote un balón colgado desde la izquierda que cabeceó en picado su compañero Branko Strupar.
Siempre colocado en posición ideal y oportunista donde los haya, aunque evidenció cierto cansancio, los belgas no le sirvieron balones potables.
Es cierto que su tarea estaba complicada hoy, dado que jugaba de media punta, precisamente en la zona más poblada de la cancha, puesto que su equipo dominó territorialmente al rival.
Túnez fue rival difícil
Al principo el techo estaba cerrado y hacía mucho calor. Después lo abrieron y las cosas mejoraron. No estamos acostumbrados a climas tan calurosos", expresó Sonck. Bouzaiene, del Génova italiano, fue probablemente el mejor jugador de su equipo, al cumplir con autoridad su misión defensiva en la izquierda de la zaga tunecina.