En materia de turismo, y quizás en otras ramas, en Panamá hay mucho por hacer. Ese hecho y las políticas públicas destinadas a lograr inversión extranjera han traído al país a destacados empresarios interesados en explorar esas perspectivas.
Uno de ellos, Damián Barceló Obrador, conversó recientemente con Semblanzas, en el hotel Meliá-Panamá Canal, localizado en Espinar, en la provincia de Colón, a orillas del lago Gatún. Allí funcionó la antigua Escuela de las Américas del Comando Sur, del Ejército de Estados Unidos.
Interesado en la inversión, destacó el potencial que tiene Panamá en esta rama de los servicios, tiene planes, pero le preocupa la inseguridad jurídica, y esa cultura del turismo que -dijo- requiere formación.
Durante la entrevista demostró también que en ese campo los empresarios además de inversionistas pueden ser escritores y poetas, y saber tanto de finanzas como de Quevedo y de Cervantes.
Aun cuando evalúa como positivas las posibilidades panameñas en el turismo, porque visita Panamá hace 20 años y lo conoce, para Damián Barceló ninguna otra actividad en este campo favorecería tanto a nuestro país como el desarrollo que pueda impulsar en torno al Canal, en especial en el Lago Gatún.
"Si yo le preguntara -señala- qué tiene Panamá que no tienen los otros países, qué me respondería. Panamá tiene playas, los otros países también; selva?, igual. Lo único que tiene Panamá que no tienen los otros países es el Canal, y el motor de ese canal es el lago Gatún. Hay aquí agua abundante, para la pesca, puertos deportivos. Existen pueblos en el área, y habría que cortar los muñones de árboles que, después de 70 años, han permanecido así".
Cierto es que el ecoturismo ha ayudado a disparar algunas economías, pero en el caso de los panameños él opina que esa actividad no debe llenarnos de muchas ilusiones; "hay mucho ecoturismo en este mundo", indica; cree que el Panamá Colonial puede ser mejorado, pero estima indispensable incentivar esta actividad y cerrarle el paso a la burocracia.
Ante todo -añade- es necesario una seguridad jurídica que le diga al inversionista "puedes llegar hasta aquí, y hasta aquí serás respetado por todo el tiempo contratado."
Damián Barceló Obrador es un septuagenario empresario español, conversador entusiasta y satisfecho de sus obras, que pese a no ocupar cargos en las directivas de las empresas que representa, Sol Meliá y Barceló, entre ellas, es una voz puntual y poderosa en los planes e inversiones de las mismas.
Es una facultad ganada en años de gestiones en su España natal, donde es ampliamente conocido, y por inversiones y realizaciones de obras hoteleras en Puerto Rico, Costa Rica, República Dominicana, México, Cuba y Panamá, entre otras muchas naciones.
El turismo es una de las múltiples actividades empresariales que desarrolla. Abogado de profesión, es además escritor y poeta, amigo de destacadas personalidades internacionales y un amante y conocedor de Quevedo y de Cervantes. "Allí se encuentra todo", afirma.
Fue una conclusión que reafirmó recientemente en la Biblioteca Nacional al presentar, junto al Rector de la Universidad de Panamá, Gustavo García De Paredes, dos obras del escritor Humberto Urroz Saballos, magníficas, nos dijo.
Nació en Alquería Blanca de Santanyi el 16 de septiembre de 1925, el cuarto de seis hermanos y desde temprana edad fue cartero, vendió periódicos, fue asistente de barbero. "Las profesiones más importantes de mi vida, porque me hicieron hombre", confiesa.
A pocos días de cumplir los 20 años se convirtió en abogado, se casó a los 25 con Doña Margarita Nigorra Verger con la que ha tenido dos hijas, y de las cuales ha recibido cuatro nietos, tres varones y una mujer, Marina, la pupila de sus ojos.
Luego de su matrimonio instaló un despacho, comenzó a construir su reputación, primero con una clientela a la que él llama de "las tres p, pobres, parientes y putas". Solo las últimas resultaron tener buen corazón, porque los pobres le quedaban mal y los parientes no le pagaban, expresa, entre bromista y conforme.
Asumió luego cuanto caso caía en sus manos. Al principio memorizaba hasta 20 páginas para los procesos, incluía frases de Quevedo, armaba casos donde era demandante y defensor. Como los médicos generales, no se limitó a una especialidad, sino a la cobertura de distintos casos, lo que le produjo una visión más amplia del mundo y los negocios.
Durante su gestión de más de 50 años, Barceló Obrador ha asesorado a múltiples empresas y asociaciones. Entre ellas el Banco Español de Crédito, Inmobiliaria Formentor, empresas cementeras, agrícolas, de harina, de granos, de telas, y hasta hace cinco años fue, durantes 36 años, Letrado Asesor de la Asociación de Industriales de Mallorca (ASIMA).Con ellos construyó uno de los polígonos industriales más grandes de España. Aunque se siente orgulloso de muchas obras, por esta última siente un cariño especial.
Interlocutor de citas y anécdotas, no ha limitado sus gestiones al campo legal o empresarial. Cónsul de Austria en las Islas Baleares durante siete años, fue amigo muy cercano del Canciller austriaco Bruno Kreisky, y cuando Olof Palme, Willy Brand y el propio Kreisky fueron los líderes de la Internacional Socialista, Damián Barceló actuó como puente entre el Rey de España y esa organización política. Cumple un papel en la transición española de la dictadura a la democracia.
Al propio Kreisky lo asesoró en temas relativos a los países latinoamericanos, fue amigo personal del presidente dominicano Joaquín Balaguer y entre los cargos ostentados figuran el de Asesor de la Secretaría de Estado de Turismo de la República Dominicana, Asesor Honorario de Fomento Económico y Embajador Honorario de Turismo de Puerto Rico, representante del Gobierno de Bonaire en España, Premio Nacional Sol de Venezuela como personalidad del año en 1990; Cónsul General de Costa Rica en Mallorca, Embajador Extraordinario y Plenipotenciario de Panamá para su Promoción Turística y Gran Cruz categoría Oro de Austria por sus méritos Extraordinarios contraídos por su colaboración en las relaciones de Austria y España.
Es Miembro de la Real Academia Española de Jurisprudencia y Legislación y de la Asociación Internacional de Escritores de Turismo.
Firmó con Cuba el primer contrato de sociedad mixta entre el gobierno de ese país y una empresa privada.
"Debo decir que aun ahora no cambiaría ni una tilde - enfatiza, tras señalar que le fue muy bien con La Habana. Recordó que en las postrimerías de las negociaciones el artículo relativo a los tribunales en que debía resolverse cualquier diferencia de interpretación de los textos, se le atribuía la responsabilidad a la Isla. "Yo miro al director de Cubanacan y le dije ¿por qué no en los tribunales españoles? Y me dice, "porque estamos en Cuba", entonces le respondí; mal asunto, desde luego si estuviéramos en España Ustedes no lo admitirían porque los españoles le darían la razón a los suyos, y yo estoy pensando lo mismo de los cubanos. Entonces hice una propuesta: Que sea el tribunal del CENA o el de París ¿De acuerdo? Y ellos dijeron: de acuerdo" ..
"Esa cláusula está puesta ahora en todos los contratos. Así que encontré en ellos una lealtad notable", puntualiza.
Hace dos semanas en la Biblioteca Nacional "Ernesto J Castillero", durante la presentación de las obras de Humberto Urroz, declaró: "Para gloria de mi patria, que es España, por mi amor a veinte patrias que hablan la lengua castellana y la llaman española en cada una de sus respectivas constituciones, no me duele afirmar que Hispanoamérica bautizó "español" al castellano, y al llamarlo español, le dieron dimensión universal, sumándole jóvenes palabras, músicas distintas, y voces de cosas que el viejo mundo conoció por primera vez".
"La palabra la hizo Dios - dijo al comenzar la presentación del libro de Urroz- En el capítulo primero, versículo tres del Génesis aparece por vez primera la mención "decir". Así leo "Dijo Dios, haya luz, y hubo luz". El creador del cielo y de la tierra, creo la expresión sonora de la palabra, y dio a la especie humana el don de inventar nombres. La hizo Señora de la voz".
Y es que Damián Barceló ha escrito seis libros: Desde Las Españas de América, Cartas a Antonio, Arre Borriquito, una crónica de la inauguración del Hotel Bali Sol; Otoño pasmado y primavera a destiempo, escrito cuando cumplió los 50 años; Perspectivas del Turismo en Latinoamérica; Desde Son Danús Nou y en preparación "Bruno Kreisky en la transición española. Perfil humano del Canciller". Es su propio editor, no vende sus obras, sino que las obsequia numeradas a sus amigos. A nosotros nos regaló la 0403 de Desde Son Danús Nou: Pensamientos y Versos, la segunda parte de una obra de poemas y pensamientos, y en cuyo epílogo, al confesar que ha vivido, dice: Intenta tú, a tu manera, hacer lo mismo.
Semblanzas: ¿Qué cargo ocupa en la cadena hotelera?
DB: Yo no tengo ningún cargo, ni lo he querido, ni lo querré nunca en la cadena. Prefiero decir que soy amigo de Gabriel Escarré, antes que decir que estoy subordinado a Gabriel. Soy un anarquista nato, no quiero someterme a nadie. Admito sólo una ley: conducir por la derecha, las demás me sobran.
Semblanzas: ¿Cómo ve a Panamá en sus planes?
DB: Bueno aquí me han hecho cosas que son de código penal, y por eso estoy un poco dubitativo en si seguir o no seguir. Panamá no tiene tradición turística, no la tiene ni la entiende. ¿Por qué yo para poner un casino aquí tengo que hacer tanta reverencia? La verdad, siento que no me sienten. Panamá es bello, pero mire Usted el estado de las carreteras. Yo creo que Panamá no está explotando sus recursos. Creo que tiene recursos que valdría la pena dignificar y dedicarle más tiempo y más dinero. Pero sobre todo vigilar más bien la inversión del dinero público en las carreteras.
Semblanzas: Habló recientemente del Lago Gatún, tiene alguna propuesta al respecto?
DB: Hablemos del Canal y hablemos de su motor, que es el Lago Gatún. Hay que trabajar lo trabajable. Hay que cortar los muñones de los árboles para hacer el lago más navegable y desarrollar la pesca deportiva. Allí hay un gran potencial.
Semblanzas: Se ha referido a la seguridad jurídica, que opinión le merece ésta en Panamá?
DB: Aquí te resuelven las cosas de una manera que uno no las entiende. A mi me quitaron una playa bajo la excusa de que la playa estaba sucia ¡y cómo quieren que la limpie si no tengo turistas ni nada allí! Te la quitan así como por decreto. Siento que hay una inseguridad jurídica que hace que las cosas no se muevan. Si no hay seguridad jurídica nunca habrá inversión en serio. En cualquier parte del mundo, si no es así, no funciona. ¿Porqué por ejemplo los taxis en Panamá me cuestan un tercio de lo que me cuesta aquí, en el Hotel? Dicen que se trata de taxistas turísticos porque son más fiable. Qué se quiere decir que los otros taxistas son ladrones? No es eso un insulto? Estoy seguro que hay taxistas nobles que no tienen dinero para hacerlo turístico. En mi hotel exijo que se le informe al turista de estas diferencias.
Semblanzas: ¿Cómo ve el trato al turista?
DB: Se necesita que los colegios que enseñan esto den una formación integral, pero sobre todo que impongan la dignidad del servicio, que cuando ellos sirven sientan que le están sirviendo a Panamá, no a un señor de dinero, sino a Panamá, que sientan a Panamá en el fondo de su alma, como yo siento a España. El servicio tiene que ser prestado con voluntad de ser agradable, para que la gente vuelva. El turismo es la apoteosis de la libertad. Propicia la integración entre gente y pueblos. El turismo es servicio, y ya está.
Damián Barceló tiene 78 años, y después de más 50 años de labor está convencido de que, más que una cuestión de técnica o enseñanzas universitarias, el trabajo hay que sentirlo. Hay jóvenes empresarios que no le llegan ni al suela del zapato de sus padres, afirma, y añade, irónico: "a esos los toreo con la mano izquierda.
Al final de la entrevista dijo que "ahora sólo espero llegar a los 80, irme a mi tierra y en cuanto yo no pueda lavarme mis platos y hacerme mi comida, secar mi ducha y dar brillo a los grifos, entonces quisiera que Dios me llevase pronto".
Seguramente el lector sospechará que lo aquí escrito sólo recoge parte de las muchas anécdotas y recuerdos de nuestro entrevistado, y no se equivoca. Necesitaríamos un libro para recoger los detalles de una vida tan productiva.
Turismo en Panamá: un recurso que se debe dignificar
Se necesita una formación integral, pero sobre todo que imponga la dignidad del servicio