En duelo de invitados inopinados y con equipos completos, las selecciones de fútbol de Turquía y Senegal se enfrentan en Osaka en cuartos de final de la Copa del Mundo, lo que garantiza al menos un "outsider" en las semifinales de un Mundial plagado de sorpresas.
Senegal tiene la totalidad de sus efectivos disponibles tanto desde el punto de vista físico, como del disciplinario. Incluso se espera el regreso al campo, luego de un partido de suspensión, del zurdo Khalilou Fadiga, definidor por excelencia, peligroso en los tiros libres y temible frente a la portería.
Los seis días de descanso luego de la victoria frente a Suecia en octavos de final por 1-0 permitieron además reponerse a los lesionados, en especial en la defensa, como Ferdinand Coly (afectado en la rodilla derecha), Malick Diop (esguince de tobillo) y el capitán Aliou Cissé (pantorrilla izquierda).
En el campo turco tres jugadores sufrían algunos pequeños problemas en los muslos, pero todos ellos entrenaron normalmente de cara al duelo del sábado y el equipo en su conjunto no parecía inquieto por esa situación. El seleccionador Senol Gunes dispondrá asimismo del volante Emre Belozoglu y del defensa Emre Asik, dos piezas claves en su equipo, luego que ambos purgaron frente a Japón una jornada de suspensión.
El artillero Hakan Sukur sufre de una elongación en un muslo, al igual que el portero Rustu Recber. En cuanto al defensa Bulent Kokrmaz sufría de dolores. Senegal, que participa por primera vez en una Copa del Mundo, sueña con la hazaña de ser la primera escuadra africana que se cuele entre los cuatro mejores del mundo, lo que ratificaría el progreso del balompié en esa parte del planeta. Pero en las filas turcas los sueños también vuelan alto, ya que en esa escuadra -que tampoco tiene una larga trayectoria mundialista- todos piensan ya en Inglaterra o Brasil, el rival en semifinales del que gane el duelo turco-senegalés.
La presión de los turcos es fuerte. En su país la fiesta no se detiene, hubo alcaldes que dieron el nombre de jugadores a pequeños puentes y todo el país está movilizado. "Es nuestra primera Copa del Mundo en 48 años, y es muy importante para todo el país. Hemos hecho bien las cosas hasta aquí y queremos ir todavía más lejos", dijo el volante Umit Daval, autor del gol de la clasificación frente a Japón.
Los dos últimos partidos han sido extenuantes para Senegal. Primero, tuvo que aguantar con todo una arremetida de Uruguay en el segundo tiempo para sacar un empate 3-3 y luego se las vió con una férrea defensa sueca. En ambas ocasiones, los senegales salieron bien librados. "Ahora se nos avecina otro batalla física", dijo el lateral izquierdo Omar Daf.
Según Metsu, la experiencia de los jugadores turcos en las ligas europeas será un importante factor. "Todos son jugadores excepcionales que actúan en Europa y conocen el fútbol de fuerza". También mencionó que Galatasaray se convirtió hace dos años en el primer equipo turco en ganar la Copa UEFA, mientras que los senegaleses militan en clubes modestos en la liga francesa.