"Dije que no firmaba el segundo puesto, porque nunca sabes lo que puede ocurrir, pero que si acababa así -cediendo sólo dos puntos ante Kimi Raikkonen, ganador de ayer- no sería un mal resultado, pero el objetivo era presionar a tope a los McLaren y creo que lo logramos aquí", explicó Alonso, que lidera con 95 puntos, 24 más que el piloto nórdico de McLaren.
El asturiano pudo superar al colombiano Juan Pablo Montoya, en la penúltima de las 58 vueltas de las que constó la carrera, por lo que en vez de ceder cuatro puntos, sólo se dejó acortar la mitad de ellos por el finlandés.
"Hay que presionar siempre hasta el final. Nos ocurrió en Nurburgring y ahora aquí, donde presionamos y mejoramos el resultado en las últimas vueltas", comentó Fernando, que a los 24 años podría convertirse este mismo año en el campeón del mundo más joven de la historia.
"Esto me hace sentirme feliz. Hoy (ayer) puede que haya tenido algo de suerte, pero la suerte la tienes que buscar presionando al rival y eso es lo que hemos hecho", comentó el piloto español.
"De aquí al final de la temporada creo que la tónica va a ser más o menos la misma, con la lucha entre Renault y McLaren. Quizá se metan a veces otros equipos, como BAR Honda y Toyota.
Alonso le quitó la segunda plaza a Juan Pablo Montoya. El asturiano sigue líder del Mundial de Automovilismo.