El ídolo deportivo Diego Maradona, enfurecido porque se quiere ir a Cuba y descontrolado por el síndrome de abstinencia, tuvo que ser sujetado en el establecimiento neuropsiquiátrico en el que está internado, aunque su salud sigue estable, dijeron a la AFP fuentes médicas y amigos del paciente.
Maradona "patalea (protesta) porque quiere irse a Cuba", dijo su abogado, Ricardo Damboriana, en declaraciones a la porteña radio 10.
La irascibilidad del ex capitán del seleccionado argentino llegó a tal punto que ayer debió ser amarrado, controlado y contenido para evitar que se dañe a sí mismo o que dañe a otros.
"(Maradona) Volvió a ser sedado a raíz de un ataque incontrolable de furia", dijeron a la AFP allegados al paciente.
Para sedarlo se utiliza una bomba infusora de goteo, que lo calma lentamente, y no una inyección que lo dope, aclararon las fuentes.
"Diego está conciente, pero se lo medica y se lo seda cuando es necesario", señaló el abogado, quien aclaró que el ex jugador "no puede irse por su propia voluntad" de la clínica.
Según el abogado, la familia de Maradona "está decidiendo en estos momentos a qué lugar del mundo será trasladado" el paciente, que fue ingresado el domingo para seguir un tratamiento por su adicción a las drogas .