La marcha triunfal de los Warriors de Golden State se mantuvo a pesar de que su jugador estrella, el base Stephen Curry, no tuvo su mejor inspiración encestadora, ya que solo pudo anotar 22 puntos. Pero los Warriors como equipo mostraron la condición de campeones de la NBA y vencieron 109-95 a los Pistons de Detroit.
La marca de 8-0 es la segunda mejor en la historia del equipo para un inicio de temporada.