El mexicano Hernán “Tyson” Márquez, quien fue el verdugo del panameño Luis “El Nica” Concepción, poco a poco se está ganando el respeto, no sólo de la afición de su país sino de grandes leyendas del boxeo azteca.
Una de ellas es el miembro del Salón de la Fama, el mexicano Julio César Chávez, quien elogió, a través de los micrófonos de Azteca 7, la calidad boxística y humana del "Tyson" luego de derrotar por nocaut técnico en tres asaltos al filipino Edrin Dapudong, en lo que fue su primera defensa del cetro mosca de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB).
Según una nota del diario Esto de México, Márquez arriba del “ring” es un guerrero, es inteligente, tiene poder y sube al cuadrilátero bien preparado para darlo todo; además, suele ser un peleador espectacular, comercial, fajador y contundente.
Pero abajo del ensogado es un hombre sencillo, amable con la gente, de trato agradable y ameno en su conversación.
Esos factores han hecho que el sonorense Márquez siga en ascenso. Su gente confía en que llegue a convertirse en figura.
En la primera defensa de su cetro mundial, generó una pasión y una euforia que hacía mucho no se veía por un boxeador local, en la capital sonorense.
Incluso, en las actividades promocionales previas, el "Tyson" Márquez generó gran expectativa y a pesar de estar entrenando para defender su cetro, siempre tuvo tiempo para su afición, o cuanta persona le pidió posar para alguna fotografía.