Phil Mickelson es el favorito para Oakland Hills, su última oportunidad de ganar un torneo grande en un año que no le ha sido propicio.
En el Masters hubo una tarjeta de 75 que lo dejó afuera. Y perdió una pelota en Royal Birkdale camino a un 78 en la primera rueda, un "major" que terminó para él antes de que pudiera asentarse en el terreno.
No es que este año haya sido un desastre para él ni mucho menos.
"Esta es una gran semana", dijo Mickelson.
"Porque hasta ahora mi temporada, con sólo dos triunfos, está bien. Pero si llego a ganar este certamen, en vez de bien estaría estupenda".
Mickelson desperdició una oportunidad de ganar el Campeonato Mundial de Golf en Firestone la semana pasada con tres bogeys en los cuatro últimos hoyos, si bien explicó el martes por qué no se alarmó.
"Evidentemente no me agradó cómo terminé", admitió. "Pero me sentí muy contento de haber estado en una posición de competir por el campeonato, de volver a ser competitivo, de tener una oportunidad en la que cada golpe contaba, y me puse en una situación de presión. Me habría encantado ganar la semana pasada, sin duda. Pero realmente necesitaba haber llegado así".
El vencedor en Firestone fue Vijay Singh, tres veces campeón de "majors" que ha ganado un título de dinero, el jugador del año de la PGA y número uno en el escalafón del mundo. Hace tres años Mickelson había estado cuatro meses sin ganar hasta que triunfó en Baltusrol de punta a punta. ¿Podrá repetir la hazaña?