No se destaca por un buen físico. Tampoco tiene bastante gracia. Habiendo filmado más de 40 películas, incluso jamás tuvo alguna escena romántica en el cine. Con semejantes antecedentes, detrás de su seriedad tiene mucho más valor que Morgan Freeman sea uno de los actores más respetados en Hollywood, gracias a la calidad de sus trabajos.
Nació en Memphis, Tennessee, el primero de junio de 1937. A los 18 años se enlistó en la Fuerza Aérea del Ejército norteamericano y durante cinco años trabajó como mecánico.
Al preguntarle qué factores lo convierten en tan buen actor, señaló: "El hecho de que me fuera pésimo en la escuela de actores tampoco significaba que yo no supiera que podía actuar. Para mí, todo llega naturalmente" .
Morgan es un enorme admirador de las películas de vaqueros y para él la persona que definió el cine fue Gary Cooper.
En el negocio del cine abundan más los rechazos que las aceptaciones, ¿qué lo hizo mantener la confianza en seguir insistiendo? Simplemente respondió: "supongo que es el instinto de querer ser alguien".
La pasión por el cine la mantiene desde aquella primera película "A Man Called Adam" que filmó con un personaje desconocido en 1966, mientras seguía haciendo teatro con diferentes obras de Shakespeare o comedias musicales como la versión "color" de "Hello Dolly". Se hizo conocido con el personaje en televisión del Dr. Bingham en la telenovela "Another World" y en los años 70 por el programa infantil "The Electric Company", donde desarrolló el arte de relatar historias.
Pareciera que nunca ha fracasado, pero no es así. "Desde que empecé en el 66 no paré de trabajar en Broadway, televisión o en cine. Pero de pronto dejó de sonar el teléfono en diciembre de 1980, en enero, febrero, marzo, abril, mayo, junio, julio... Tampoco en 1981 ni en 1982. Este tren para de andar, cuando quiere". Esta situación lo hizo pensar en dejarlo todo: "Muchas veces, pero la fe y amigos me ayudaron a continuar".
Y por último al cuestionarlo si ¿el color de su piel influye en los trabajos que recibe? Su respuesta fue muy clara. "No me quejo y tampoco me comento. Espero que llegue el guión y lo que me gusta, lo filmo. Además, pienso que "el racismo es un problema cuando lo tratas como un problema".
Un actor de calidad
No estudió actuación. Fue a una escuela de actores, pero le fue muy mal. Pero a la edad de 12 años recibió su primer premio como actor.