El Clásico Presidente de la República, la carrera más esperada por los hípicos y que representa un símbolo para el Deporte de los Reyes en nuestro país, aparentemente se dará este año sin pena ni gloria.
Al momento de redactar esta nota, no había confirmación sobre si el evento sería prestigiado con la presencia de la excelentísima Señora Presidenta de la República, Mireya Moscoso, e internamente dentro de las instalaciones del hipódromo parece que nada estuviera pasando.
Hasta altas horas de la mañana de ayer no se de apreciaba dentro del hipódromo, ni en el área circunvecina, ningún llamado de atención para que el pueblo acuda a l "templo hípico" a rendir el homenaje correspondiente a la mandataria de turno y a ver en acción a los mejores caballos que participan en las carreras oficiales que se realizan en nuestro medio.
No sabemos si lo hicieron ayer o lo harán hoy o mañana, pero hasta el momento de hilvanar estas líneas, el ambiente y los edificios del hipódromo aparentaban que esta semana se va correr un premio cualquiera o un clásico de poco monta.
Es una lástima que los hípicos hayamos luchado tanto para que se reincorporara el clásico Presidente de la República y que ahora cuando se ha vuelto realidad, no tengamos la seguridad de que la persona homenajeada aceptará la distinción, mientras que los promotores andan lentos como siempre.
Cuando la administración gubernamental pasada decidió, hace 5 años, ordenar la eliminación del clásico, esgrimimos la tesis de que había que mantener la carrera con el nombre de Clásico Presidente porque el homenaje se le rinde a la majestad del cargo y no a quien lo ostenta de manera transitoria.
Seguimos pensado igual, por lo que nos parece que independientemente de que asista o no la presidenta, el hipódromo debe vestir sus mejores galas para recibir a la mucha o poca concurrencia que haya ese día.
Los personeros del hipódromo, que siempre están a la defensiva y ven en cada sugerencia o crítica una amenaza, debieran hacer más para convencernos de que en realidad tienen la intención de fortalecer el espectáculo de las carreras nacionales.
Hasta ahora lo que han hecho es ese sentido no es muy convincente. A propósito, un fanático nos preguntaba que si tanto se cuestiona a las autoridades del hipódromo, por qué quedó tan bueno el espectáculo de Shakira, a lo cual le respondimos: "Sencillamente porque ellos no tuvieron nada que ver con la organización".