Todo tiene su momento y su porqué. Su tiempo y espacio. La política, la farándula, lo que estremece y mueve a la sociedad, el inframundo pero, ¿dónde estaba la cultura?
Ese espacio fue pensado, madurado cuidadosamente. La idea de Don Francisco Arias Vallarino empezó a tomar forma. Con el cambio de formato, de sábana a berlinés, era necesario asir el diario a un cauce profundo, denso, que nos ayudara a mantener el nivel referencial para llegar a los intelectuales.
Y surgió el proyecto. Su nombre: díaD. Su norte, la cultura al alcance de todos.
Y eso es díaD, un espacio en el que todas las voces se hacen sentir, se escuchan.
De orientación multitemática, díaD aborda, con voz autorizada, lo que pasa en caliente como también desempolva la vida y obra de quienes nos antecedieron.
Ha estado con quienes escriben la nueva historia, historias de triunfos y de talentos, de esfuerzos y de inventivas.
Una tribuna de los que han estado envueltos en situaciones inéditas. Del hombre autóctono, cotidiano, lo que vemos, pero no penetramos.
Las 53 ediciones de díaD son eso y más. Están hechas para ser analizadas según el prisma de quien las lee. Una invitación a revivir el pensamiento y el deseo de crear y hacer.
La siembra de la mejor semilla, una cosecha cultivada con amor para ustedes.