El Real Madrid afrontó su crisis institucional con el relevo del presidente, Ramón Calderón, forzado a abandonar el cargo a consecuencia del escándalo que rodeó la Asamblea de socios del pasado diciembre.
Calderón finalizó anticipadamente su mandato después de dos años y medio de gestión, en los que el club blanco logró dos títulos de Liga, el primero con Fabio Capello y el segundo con Bernd Schuster en el banquillo y la contribución de estrellas europeas y latinas, entre ellas los argentinos Fernando Gago, Gabriel Heinze y Gonzalo Higuaín.
Antes de entregar el cetro a su vicepresidente primero, Vicente Boluda, Ramón Calderón, con lágrimas en los ojos, aseguró que se marcha con "las manos limpias y con menos dinero".
Calderón, abogado palentino de 57 años, confirmó su dimisión embargado por la emoción, aguantando las lágrimas, en una repleta sala de prensa del estadio Santiago Bernabéu.
En su primera y brevísima intervención, su sucesor, empresario naviero de 53 años de edad, pidió como prioridad "la unidad del madridismo" y anunció la convocatoria de elecciones para el verano.
La dimisión se debió al escándalo de la Asamblea de socios del pasado 7 de diciembre, en la que participaron personas que no tenían derecho a hacerlo, según destapó una investigación del diario "Marca".
Calderón había "jurado" por su honor el miércoles que ni él ni su junta habían sido responsables de las irregularidades, que provocaron la destitución de Mariano Rodríguez, miembro del departamento de socios y organizador de la asamblea, y la dimisión de Luis Bárcena, director general de socios.
Ramón Calderón optó por aguantar y se negó a dimitir, pero nuevas revelaciones de "Marca" quebraron ayer su voluntad.
En su despedida, se defendió de sus críticos proclamando su inocencia. "El éxito de los que han buscado desesperadamente mi destitución es el triunfo de la injusticia y la maldad. He cometido errores, nunca irregularidades, y siempre como consecuencia de mis limitaciones. Nunca buscando mi beneficio personal", aseguró.
Tras presumir de que deja "las cuentas del club más brillantes de su historia en ingresos y beneficios", pidió unión al madridismo y se emocionó al agradecer el respaldo de su familia.
Su presidencia, la decimoctava en los 106 años de historia del club, estuvo dominada por dos títulos de Liga (con Fabio Capello y Bernd Schuster), fracasos sonoros en la Liga de Campeones y en la Copa del Rey, agitadas asambleas de socios y errores en la planificación de la segunda mitad de la actual temporada.
Protagonistas.
Lassana Diarra-Volante: Fue uno de los últimos fichajes de Ramón Calderón. Hasta ahora ha llenado las expectativas.
Gabriel Heinze-Defensa: El argentino es uno de los mejores zagueros centrales de Europa. También llegó en el período de Calderón.
Juande Ramos-Técnico: Ha tomado las riendas del cuadro blanco y lo está haciendo bien. Necesita más apoyo de la directiva.