La polémica está servida dentro de los Yanquis de Nueva York y esta vez llega de la mano del presidente en funciones Hank Steinbrenner, quien declaró que quiere al joven lanzador Joba Chamberlain como abridor y no en el "bullpen" de relevista.
Steinbrenner volvió a demostrar que pueden tener todas las virtudes del mundo, pero no precisamente la de la discreción cuando dan a conocer su opinión de los asuntos que afectan al equipo.