El domingo en el Camp Nou no sólo se enfrentarán dos grandes equipos, sino que se verán rivalidades comparativas desde cualquier punto de vista.
Una de ellas será la clásica comparación entre los dueños de los banquillos y las alineaciones, hablamos de Manuel Pellegrini por los blancos y Joseph Guardiola por el equipo catalán.
El “Señor Ingeniero”
Nacido en Santiago de Chile, en 1953, no abandona ese acento peculiar del pueblo de Neruda, de las inspiraciones del poeta romántico por excelencia.
Estudió una ingeniería en la Universidad Católica, de allí su apodo “El Ingeniero”. Como jugador destacó en la U de Chile, equipo que dirigió en una temporada desastrosa, luego entrenó a la Universidad Católica, pasó después por los banquillos de O’Higgins y Palestino, para luego dar el salto de fronteras a la Liga de Quito.
En el fútbol argentino dirige a San Lorenzo y River Plate, para luego dar el salto al Villarreal, en el que alcanzó semifinales de Champions y un subcampeonato de Liga, logros más altos del Submarino Amarillo.
Este año, fichó por el Real Madrid. Su forma pasiva de ser no gana créditos entre la prensa sensacionalista, pero da tranquilidad a un proyecto que apenas tiene seis meses.
El “Señor Campeón”
En 1991, Johan Cruyff lo vio jugar y lo llamó para ser medio centro del equipo. Allí inicia un idilio que al sol de hoy no termina. Eran los años del “Dream Team” y Pep llegó a ser el capitán.
En el 92, alcanza con el Barcelona la Primera Copa de Campeones, ese mismo año gana la Liga y la medalla de Oro de los Juegos Olímpicos de su ciudad.
Luego en el 2000, pasó al Calcio en el que jugó con el Brescia y la Roma. Pero en medio de tantas cosas buenas apareció el dopaje: positivo en Nandrolona. En el 2003 se va a Quatar, en el 2005 juega en la Liga Mexicana y en 2006 anuncia su retirada.
Tras un paso efímero de un año al mando del Barcelona B, el señor Guardiola saltó al banquillo del Camp Nou para adueñarse de todo, Liga, Champions y Copa del Rey.
Comparaciones
Guardiola en su carrera deportiva superó con creces a Pellegrini. Como entrenador en un año, mucho más. Pero es que Guardiola era del “Dream Team” y recibió un proyecto mágico de Frank Rijkaard.
Pellegini es otra historia, ambos totalmente diferentes, salvo porque eran defensas. Pero por lo demás, el chileno sólo puede apuntar a una cosa: crear él mismo sus éxitos al más alto nivel.