La Premier League 2015/2016, la más emocionante, sorprendente y entretenida de los últimos años, echó ayer el cierre con el pasillo de campeón del Chelsea al Leicester en Londres.
En Stamford Bridge, el Chelsea, campeón la temporada pasada, le hizo el tradicional pasillo al nuevo vencedor, el sorprendente Leicester City de Claudio Ranieri.
El italiano, que volvió al estadio donde fue despedido hace 12 años, esta vez como campeón, dio las gracias a la afición londinense por el " recibimiento".
"Ha sido una bienvenida cálida. Ha sido fantástico al principio y al final", aseguró el preparador después del empate a 1-1.