Era el cruce que ni Thierry Henry ni Cesc Fábregas querían, pero que seguramente será delicia de los seguidores que les gusta el fútbol ofensivo, de combinación y toque.
Barcelona y Arsenal se medirán en los cuartos de final de la Liga de Campeones, cuatro años después de enfrentarse en la gran final de 2006, disputada en el Stade de France.
Aquel 17 de mayo, en el parisino barrio de Saint Denis, el conjunto azulgrana remontó un 0-1 (Campbell, min.37) en la segunda mitad (Etoo, min.76 y Beletti, min.80) y se proclamó, por segunda vez en su historia, campeón de Europa.
Aquella final coronó al Barca de Rijkaard y Ronaldinho, en lo que supuso el principio del fin del ciclo triunfal.