La española Ribera del Duero es una comarca vitivinícola situada en la cuenca hidrográfica del río Duero y que abarca cinco provincias de la región de Castilla-León: Soria, Burgos, Segovia Palencia y Valladolid. Es una región que se caracteriza, tal como sus moradores reconocen, por sus nevadas copiosas, gélidos vientos en el invierno; súbitas tormentas y vientos desapacibles en primavera; y en el estío, vientos áridos y ambiente caluroso y seco. Esta inclemencia, que pareciera disuasoria para asentarse y explotar tan agreste comarca, es la fragua donde se templa la impertérrita Tempranillo, e influye de tal forma que hace que la sufrida vid produzca sus mejores frutos en esos hostiles e inhóspitos parajes.
La vega del Duero fue por muchos siglos la frontera natural entre los seguidores de la cruz y los de la media luna. En sus colinas se levantan como mudos testigos, los castillos que le dieran nombre al reino. Y en la parte más alta del burgalés valle del Duero, en Gumiel de Mercado para ser más exacto, se erige Valduero, bodega que lleva el nombre del valle por el que discurre el Duero.
Cumpliendo la promesa hecha al dilecto amigo Alfonso González, Director de Exportación de Valduero, me propuse visitarlos en este reciente viaje a España. Y una gélida mañana de marzo, partimos por la autopista rumbo a Aranda de Duero. La sierra madrileña nos esperaba adornando sus llanuras, pinares y poblados, con un manto de nieve, escarcha y carámbanos. Por suerte, la reciente ola de frío ya había pasado y las vías estaban transitables y no tuvimos obstáculos para atravesar los túneles de la sierra. Pasada la sierra, se extendía ante mí la meseta castellana con su mar de viñedos descansando en su invernal letargo, mientras esperan el ya próximo anuncio de la primavera. Al llegar a Aranda de Duero, giramos a la izquierda en dirección a Valladolid, y llegamos a Valduero.
Valduero es una bodega situada a 900 metros sobre el nivel del mar, en la provincia de Burgos. Es una bodega familiar y fue una de las cinco o seis primeras en fundarse en Ribera del Duero en 1984. Actualmente cuenta con 200 hectáreas de viñedos propios donde se cultivan mayoritariamente vides de la variedad Tempranillo que aquí se le llama Tinto Fino y un 2% de la blanca Albillo. También han extendido su actividad vitivinícola a las vecinas Denominaciones de Rioja y Toro.
El complejo cuenta con una gran explanada asfaltada que separa la galera de las cavas construidas dentro de la montaña. La galera contiene las oficinas, el laboratorio, la línea de embotellado y embalaje, y la tolva de recepción de los racimos. Las cavas son tres naves construidas excavando tres túneles bajo una montaña. En el más cercano a la puerta lateral, se encuentran los tanques de acero inoxidable, en los que se produce la fermentación de los mostos y una vez completada ésta, sirven de depósito para el vino listo a ser al almacenado de barricas; la segunda nave contiene 3500 barricas de roble americano, donde el vino logra su identidad y robustez; y la tercera nave, contiene un millón de botellas que facilitan que el vino termine su desarrollo y esté listo para ser enviado al mercado. Valduero exporta sus vinos a más de 30 países en todo el mundo.
De los vinos de Valduero hablaremos en detalle la próxima vez, que bien se lo merecen.
Actualmente se está construyendo un edificio en lo alto de la colina que corona la finca, y que será destinado a centro de visita y de cata. Este edificio contará con un gran ventanal desde el que se podrá otear toda la finca, amén de la majestuosidad de la amplia estepa castellana y trajo a mi recuerdo aquel poema de Manual Machado que reza:
Por la terrible estepa castellana,
al destierro, con doce de los suyos
-polvo, sudor y hierro-, el Cid cabalga.