El más importante duelo entre nacionales de los últimos cuatro años tendrá lugar esta noche, con un protagonista conocido, en un sitio conocido.
El 25 de mayo de 2004, a Ricardo "Maestrito" Córdoba le tocó medirse en una vibrante pelea ante Celestino "Pelenchín" Caballero, en lo que fue catalogada como pelea natural y a la postre, el pleito del año. Hoy, cuatro años después, "Maestrito" Córdoba acude a otra cita natural con un púgil panameño, y al igual que en esa victoria sobre "Pelenchín", el escenario es el Centro de Convenciones ATLAPA.
Será el choque de dos púgiles que se conocen a la perfección y donde los secretos de su estilo boxístico son escasos.
"Nos conocemos de niño", expresó Córdoba, mientras que "Maco" confesó sentir admiración por el "Maestrito".
"Es uno de los mejores boxeadores del patio, y lo respeto como amigo, persona y boxeador", manifestó "Maco".
Incluso firmar este pleito fue un dilema emocional para el promotor Rogelio Espiño, quien es apoderado de Arboleda y gran propulsor de la carrera de Córdoba.
"Fue muy complicado firmar esta pelea, en realidad sé que es buena y a la gente le gustaría verla, pero en lo personal no puedo ver a dos boxeadores que aprecio como hijos, pelearse entre ellos", indicó Espiño.
"Colisión de estrellas" es el nombre de esta velada que presenta Promociones y Eventos del Istmo.
El premio.
Una pelea de título en la categoría supergallo de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB)
es el premio final que podría llevarse el ganador.
El rival señalado, el tailandés Poonsawat Kratindaengym, único boxeador que oficialmente ha derrotado al "Maestrito" Córdoba.
Esta posibilidad de revancha, ahora en peso de 122 libras motiva a Córdoba a darlo todo para salir triunfador. Pero "Maco" también quiere saber qué se siente pelear por una corona. "Quiero vivir la sensación de una pelea de este tipo".
Córdoba pesó oficialmente 122 libras para esta pelea, mientras que "Maco" registró 124 y pagó multa para no rebajar.
Hace cuatro años, Córdoba no partió como favorito en el duelo de nacionales, ahora sí lo es. Los papeles se invirtieron, falta ver si la historia hace lo mismo.