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Un embajador de las letras panameñas en Madrid

“Por las noches le cuento a mi hija mayor historias de cuando era chico y está deseando conocer el barrio, la casa de mi abuelita Chela donde me crié en Calidonia, la calle con sus casas de madera…, pero eso se fue y yo, que habito en esa memoria sostenida por la nostalgia, no renuncio a revivirla por medio de la literatura”.


Cuando el día comienza a tomar fuerza en Panamá y el cielo se torna señorial sobre la capital de España, es el momento ideal para que los habitantes de ambos países crucemos virtualmente el Atlántico. Hacerlo en otro tiempo sería muy temprano para unos y demasiado tarde para los otros, debido a las siete horas de diferencia que hay entre Madrid y Panamá.

Así, cuando cuadramos esta entrevista con el escritor panameño Pedro Crenes Castro, quien reside en Madrid, sabíamos que, para no interrumpirle el sueño o distraerlo en su faena cotidiana había que charlar o “chatear” apenas iniciáramos nuestra jornada de trabajo en Panamá. Postergarlo, sería catastrófico para los dos y la entrevista peligraría o habría que hacerla en diferido.

Superada la diferencia horaria, entramos al diálogo con este panameño que hace 20 años abordó un avión con el propósito de pasar unos días en Madrid y que hasta hoy todavía no ha encontrado el camino de regreso, pero está feliz porque allá construyó una familia, se ha codeado con algunos de los más eximios maestros de las letras y, sobre todo, está inmerso en el mundillo literario con el cual se sintió comprometido desde muy joven.

 

Pedro Crenes Castro (PC): El pasado 30 de diciembre cumplí 20 años de estar en España. Venía por veinte días. Mi papá, que es español, me mandó un pasaje y yo accedí a viajar, pero con la idea de volver para estudiar en la Facultad de Psicología de la Universidad de Panamá. Pero al final me fui quedando y la cosa se convirtió en dos décadas. Aquella tarde en la que llegué a Madrid era gris y hacía frío. Un amigo me prestó un traje gris que combinaba perfectamente con el día de mi llegada y así pisé tierras españolas, con la idea de volver a Panamá.

PC:Tengo un trabajo de ocho horas para pagar las cuentas, lo que me roba ocho horas de poder escribir, y el resto del tiempo se divide en familia y literatura. Leo y reseño libros para dos de las páginas web que más éxito están teniendo por España: “El placer de la lectura” y “La biblioteca imaginaria”, sitios en los que recomendamos libros con un nivel muy alto de calidad crítica. Después está el grueso de mis aspiraciones literarias: escribir novelas y cuentos, y en eso estamos empeñados, a ver qué pasa.

PC:Creo que la vocación la traje de Panamá y el vivir en Madrid me ha dado la posibilidad de intercambiar experiencias y comunes intereses con un amplísimo grupo de escritores hispanoamericanos, hombres y mujeres que aman las letras y que están luchando para hacerse una voz. Entusiasma una capital en la que la literatura está muy presente por todas partes.

 

PC:Para mí fueron determinantes las bibliotecas de las cuales me aproveché, las públicas y las de algunos amigos que me prestaron sin miedo sus valiosos tesoros. También lo fue poder asistir a la Feria del Libro de Madrid y poder ver a los escritores: Carlos Fuentes, Carmen Martín Gaite, Guillermo Cabrera Infante, Vargas Llosa, Francisco Umbral… También fue determinante para mí asistir a unas conferencias que durante tres días dictó Mario Vargas Llosa en Casa de América. Bajo el tema “Literatura y poder”, nos habló sobre la política, la ficción, los dictadores y ese encuentro fue de gran entusiasmo y aliento para uno de mis proyectos literarios que espero poder concretar. Y sin lugar a dudas, conocer a mi querido Jorge Eduardo Benavides en cuyo taller literario aprendí tantas cosas y tantas amistades gané.

PC:A pesar de ser el título de una antología de cuentos de Enrique Jaramillo Levi, los versos de Ricardo Miró eran justo lo que necesitaba para dar forma a mi ‘blog’, un lugar desde el que he podido expresarme y en el que muchos han podido conocerme. Para mí ha sido y está siendo una experiencia gratificante llevarlo al ritmo que la propia existencia impone. Una bitácora personal es una suerte de huella de tiempo que uno va marcando y que cuando la repasa uno, le devuelve parte de la memoria que creía perdida.

PC:Ciertamente, “Senderos retorcidos” es un vínculo con mi gente de las letras en Panamá. Me gusta ver la banderita panameña entre la de los demás lectores que por unas u otras circunstancias paran a leer algo del ‘blog’. Tengo una sección que se llama Homenaje a mi pueblo en la que comento cosas de Panamá. Me gustaría este año echar a andar escritores panameños por los senderos donde reseñe y publique una entrevista para dar difusión aunque sea pequeña a la literatura que se está haciendo allá.

 

PC:Conversar con los escritores es de las cosas más gratificantes que he podido hacer. Poder conversar de las cosas que nos son comunes, de libros que hemos leído, de experiencias con la literatura, es una maravilla. De mí diría que mi gran pasión es escribir y hacer amigos dentro de las letras. Busco que Panamá sea reconocido por el gran activo cultural que tiene, sobre todo en sus escritores. Apunto hacia una difusión más amplia y concreta de la literatura que estamos haciendo dentro y fuera de Panamá.

PC:Creo que estoy en el lugar correcto, pero no descarto ninguna posibilidad. Creo que Dios sabe lo que hace y hoy estamos en Madrid y mi mujer, Marga Collazo, y yo disfrutamos con nuestras hijas de todo lo que nos ofrece culturalmente. Además, es un sitio privilegiado para buscar esas puertas por las que la literatura panameña pueda entrar en el mercado español con fuerza.

PC:Ahora estoy escribiendo mi tercera novela. Y espero un día de estos ir a Panamá para documentar otras dos que me gustaría escribir. Tengo varios cuentos publicados, uno de ellos con una excelente ilustración aquí en díaDy tengo unos cuantos más en el cajón y multitud de microrrelatos. Un par de ensayos me rondan la cabeza y también está la parte de reseñista y crítica que siempre me ayuda a ajustar la mirada sobre los textos de otros.

 

PC:La primera novela que escribí “Los juegos de la memoria” transcurre en el barrio de mi infancia: es la historia de un niño que quiere ser escritor, que se pelea con sus circunstancias y se va convirtiendo en quien quiere ser. Una novela de iniciación en toda regla. La segunda, “Amor móvil”, es una novela corta que tiene como objetivo contar por qué se escribió la novela. En clave de humor ácido, el protagonista desvela las claves de su circunstancia y qué lo llevó a escribir una novela utilizando mensajes de celular. Me divirtió mucho escribirla. Ahora estoy escribiendo mi tercera novela que tiene a Julio Cortázar como uno de sus personajes: se trata de un viaje inusual y lo demás me lo reservo.

PC:Sí, aunque no he visto publicada ninguna de mis novelas. Me satisface que en los premios a las que han concurrido les ha ido bien, los que las han leído les gusta, a otros les gusta menos, pero ya van teniendo su vida. Los amigos que he ido cosechando gracias a las letras, mis hijas rondando entre libros… Creo que satisfecho es un excelente estado de ánimo aunque aspiro a más, a mucho más.

PC:Esta es una pregunta que me llega al alma. Los “viejos senderos retorcidos” de Miró tienen que ver con esa infancia, con la dependencia de los recuerdos para los que llevamos tiempo sin vivir en el terruño. La idea de un Panamá que se fue es muy difícil de asumir. Por las noches, le cuento a mi hija mayor historias de cuando era chico y está deseando conocer el barrio, la casa de mi abuelita Chela donde me crié en Calidonia, la calle con sus casas de madera…, pero eso se fue y yo, que habito en esa memoria sostenida por la nostalgia, no renuncio a revivirla por medio de la literatura. Dicho esto, me alegra ver un Panamá más moderno, que se proyecta internacionalmente como un sitio digno de verse. Me alegran las mejoras y me disgustan ciertas cosas a nivel gubernamental y social que siguen sin ocurrir, pero el movimiento que veo es hacia adelante aunque quede, claro está, mucho por hacer.

PC:Yo diría que viajar con la familia para que vean de dónde vengo, para que conozcan de dónde salió este ser tan contradictorio que es Pedro Crenes Castro. Pendiente presentar una novela mía, disfrutar de esa dicha con los buenos amigos de allá. Tengo pendiente regresar para ver qué queda de todo aquello que recuerdo.


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644912
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América